La estrategia de deportaciones del gobierno de Donald Trump podría tomar una nueva ruta: el mar.
La administración está evaluando utilizar barcos para trasladar a migrantes deportados hacia países como El Salvador, Honduras y Venezuela, en viajes que podrían durar varios días y representar un costo de millones de dólares por recorrido, de acuerdo con información de The New York Times.
La propuesta todavía no es una decisión oficial. Dos funcionarios estadounidenses consultados por el periódico señalaron que las conversaciones se encuentran en una etapa preliminar y que las autoridades apenas han comenzado a identificar posibles embarcaciones.
Entre ellas aparece el Golden Bear, un buque escuela de unos 500 pies de eslora que permaneció durante décadas al servicio de una academia marítima en California.
Funcionarios del Departamento de Defensa también habrían contactado a empresas en Europa para conocer qué barcos podrían estar disponibles.
Pero el propio Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable de supervisar las deportaciones, advirtió que el plan sigue siendo hipotético y no se ha tomado una decisión definitiva.
Una deportación por barco podría durar días
La utilización de barcos abriría una serie de interrogantes que no existen de la misma manera cuando las deportaciones se realizan por avión.
Los viajes hacia destinos como El Salvador, Honduras o Venezuela podrían extenderse durante días. Durante ese tiempo, las autoridades tendrían que mantener bajo custodia a un número todavía indeterminado de personas y resolver cuestiones como alojamiento, alimentación, seguridad y vigilancia a bordo.
Tampoco está claro si los migrantes permanecerían detenidos durante toda la travesía ni cómo se organizarían los espacios para dormir.
Claire Trickler-McNulty, exfuncionaria de alto rango de ICE durante la administración Biden, calificó la idea de manera contundente: “Lo que ICE está contemplando funcionalmente son barcos prisión".
La exfuncionaria señaló que transportar personas durante días por aguas internacionales plantea dudas sobre qué leyes serían aplicables y quién tendría jurisdicción si ocurriera algún incidente durante el trayecto.
“Trasladar a personas a través de aguas internacionales y frente a territorios de otros países durante días seguidos suscita interrogantes complejos sobre qué leyes se aplican y quién tiene jurisdicción si algo sale mal”, dijo.
También advirtió que mantener a cientos de personas en un barco representaría un importante desafío operativo y de seguridad.
¿Por qué utilizar barcos para deportar migrantes?
Uno de los elementos que genera dudas es el costo.
De acuerdo con los funcionarios citados por The New York Times, el gobierno estadounidense calcula que utilizar barcos podría costar millones de dólares por viaje, mientras que los vuelos de deportación son considerablemente más baratos.
Aun así, el esquema permitiría trasladar parte de los costos de las deportaciones desde el Departamento de Seguridad Nacional hacia el Departamento de Defensa.
El DHS defendió que está analizando distintas alternativas para cumplir con la política migratoria de Trump.
“El DHS está evaluando todos nuestros recursos para maximizar la eficiencia y seguir cumpliendo con la misión del presidente Trump de garantizar la seguridad nacional para todos los estadounidenses”.
El Departamento de Defensa no hizo comentarios sobre la propuesta.
El barco que ya está en la mira
Uno de los nombres que aparece en las conversaciones es el Golden Bear, una embarcación de aproximadamente 500 pies de largo que durante 30 años funcionó como buque escuela de la Cal Poly Maritime Academy, en California.
La embarcación terminó este verano su servicio con la institución.
Durante décadas, fue utilizada para que estudiantes de carreras marítimas adquirieran experiencia práctica en el mar.
“Durante tres décadas, el Golden Bear ha servido como aula flotante donde miles de cadetes transformaron los conocimientos teóricos en experiencia práctica en el mar”, señaló la academia en un comunicado publicado en julio.
Sin embargo, todavía no está claro bajo qué autoridad podría utilizar el gobierno federal esta embarcación para transportar a personas deportadas.
Una estrategia migratoria cada vez más amplia
La propuesta aparece dentro de una política migratoria que ha recurrido a diferentes mecanismos para acelerar las deportaciones y disuadir la llegada de nuevos migrantes.
La administración Trump ya ha utilizado aviones militares para trasladar personas fuera de Estados Unidos, ha enviado migrantes a terceros países y ha recurrido a instalaciones como la base de Guantánamo, en Cuba, para alojar a personas bajo custodia migratoria.
Ahora, la posibilidad de utilizar barcos ampliaría todavía más las herramientas consideradas por el gobierno.
Pero no sería la primera vez que Estados Unidos utiliza embarcaciones para deportaciones.
Operación Wetback: antecedentes de la nueva propuesta de Trump
La propuesta también recuerda una de las campañas de deportación más controvertidas de la historia estadounidense: la llamada Operación Espalda Mojada, Operation Wetback, de la década de 1950.
Durante esa campaña, cientos de miles de mexicanos fueron expulsados de Estados Unidos y algunas deportaciones se realizaron por vía marítima.
En agosto de 1956, uno de esos viajes terminó en caos cerca de Tampico, México. De acuerdo con The New York Times, 40 pasajeros saltaron de una embarcación y cinco murieron ahogados.
Un mes después, el gobierno mexicano suspendió la operación y citó las malas condiciones meteorológicas.
Sin embargo, el periódico señaló entonces que también existía una fuerte preocupación por el incidente ocurrido cerca de Tampico, así como por las condiciones de la embarcación y el trato recibido por los pasajeros.
Ese antecedente vuelve especialmente delicada la posibilidad de recuperar una modalidad que, para los funcionarios actuales, todavía se encuentra únicamente sobre la mesa.