Houston.- La visa H-1B enfrenta varios cambios que ya están modificando el proceso para contratar a profesionales extranjeros en Estados Unidos.
Algunos ya están vigentes, como el nuevo sistema de selección que da mayor peso a los salarios, mientras que otras medidas, entre ellas una tarifa permanente de más de $103,000, todavía son propuestas.
A esto se suma una tarifa de $100,000 establecida por el gobierno federal para ciertas nuevas visas H-1B, cuya aplicación permanece bloqueada por decisiones judiciales.
En junio, un juez federal en Massachusetts determinó que la tarifa de $100,000 impuesta por la administración Trump para determinadas visas H-1B era ilegal, al considerar que requería autorización del Congreso.
Posteriormente, un juez federal en Oakland también bloqueó la aplicación de la tarifa a nivel nacional.
Por ahora, quienes ya cuentan con una visa H-1B no tienen que pagar los $100,000, y la tarifa tampoco se está aplicando a quienes están esperando o solicitando una visa mientras permanece vigente el bloqueo judicial.
Sin embargo, el gobierno abrió otra vía para aumentar el costo del programa. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) propuso convertir el cobro en una tarifa permanente de $103,265 para determinadas solicitudes H-1B sujetas al límite anual.
A pesar de las intenciones del DHS y de la administración Trump, una modificación de este tipo requiere seguir el proceso correspondiente y, en este caso, la nueva tarifa propuesta no entra en vigor hasta que sea aprobada mediante el proceso establecido por ley.
El abogado Armando Olmedo, vicepresidente y asesor jurídico de inmigración de TelevisaUnivision, explicó cuáles de estos cambios ya están en vigor, cuáles están en disputa y cómo podrían afectar tanto a los profesionales que buscan una visa H-1B como a las empresas que los patrocinan.
Según Olmedo, la visa H-1B se encuentra actualmente en la mira del gobierno federal, que busca limitar el acceso de trabajadores extranjeros a profesiones que requieren conocimientos especializados y, generalmente, un título universitario.
Pero las empresas de tecnología no son las únicas que utilizan este programa. También hay maestros y otros profesionales extranjeros que solicitan visas H-1B y que difícilmente podrían asumir un cobro de esa magnitud.
“Esta es la visa principal para traer a profesionales a Estados Unidos y el gobierno lo está atacando de manera muy fuerte”, señaló el abogado.
Uno de los cambios que ya entró en vigor es el sistema de selección ponderado para las visas H-1B sujetas al límite anual. La regla comenzó a aplicarse el 27 de febrero de 2026 y será utilizada para el proceso de registro del año fiscal 2027.
En lugar de que todas las solicitudes tengan exactamente la misma posibilidad de ser seleccionadas, el sistema da más peso a los trabajadores cuyos salarios corresponden a niveles salariales más altos.
Hasta entonces, las solicitudes H-1B ya implicaban distintas tarifas gubernamentales, pero eran muy inferiores a los $100,000 que la administración Trump busca cobrar para algunas solicitudes.
Otros requisitos para los empleadores
Olmedo también señaló que han surgido cambios relacionados con las condiciones que deben cumplir los empleadores, por ejemplo, algunas de las nuevas disposiciones establecen que una empresa que solicite una H-1B debe demostrar que no ha realizado despidos durante el año anterior y que tampoco los realizará en el futuro.
“Sí ha habido un ataque pleno y total H-1B. Muchos de esos procesos se encuentran a discusión en los tribunales y sí están limitando la habilidad de muchas empresas de traer a profesionales a los Estados Unidos”, afirmó el abogado.
La visa H-1B pertenece a la categoría de visas de no inmigrante y funciona como un permiso temporal de trabajo para profesionales extranjeros en ocupaciones especializadas, entre ellas áreas como tecnología, ingeniería, ciencia y medicina.
Creadas por el Congreso en 1990, son especialmente importantes para empresas tecnológicas que buscan contratar trabajadores de países como India y China. Empresas de consultoría como Deloitte, PwC y Ernst & Young, así como compañías de servicios tecnológicos como Tata Consultancy Services (TCS), Infosys, HCLTech y LTIMindtree, se encuentran entre los principales patrocinadores de visas H-1B, según Reuters.
A diferencia de las visas de inmigrante, que pueden conducir a la residencia permanente, la H-1B tiene una duración inicial de tres años, con posibilidad de una extensión por otros tres años, para un máximo general de seis años.
El programa también tiene un peso importante para grandes empresas tecnológicas, durante el año fiscal anterior, Amazon fue el mayor beneficiario, seguido por Tata, Microsoft, Meta, Apple y Google.
Por países, India fue el principal beneficiario de las visas H-1B, con 71% de las solicitudes aprobadas el año pasado, según datos oficiales citados por Reuters. China ocupó el segundo lugar, con 11.7%.