Un inmigrante que pasaba a recoger a un amigo fue rodeado por agentes de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) cuando aún se encontraba en su carro, quienes le pugnaron a abrir las puertas porque supuestamente tenía un orden de deportación.
"Miré mis puertas y subí las ventanas, y cuando ellos miraron eso empezaron agresivos a golpear mi vidrio y mis ventanas", dijo Octavio Marínez que gracias al conocimiento de sus derechos pudo mantener la calma y enfrentarse a los agentes de modo pacífico.
El intento de arresto ocurrió en un barrio de Santa Ana, en el sur de California. Al verse rodeado, Octavio comenzó a grabar con su teléfono celular mientras pedía que le mostraran la orden de deportación y, además, se comunicó con un abogado de inmigración.
"Nada más enseñame el papel firmado por el juez", pidió Octavio a los agentes de ICE quien además les dijo "quiero ver el papel, le voy a sacar una foto y se la voy a mandar a mi abogado". Los agentes de ICE permanecieron en el lugar persuadiéndolo para que se bajara del carro, hasta que finalmente decidieron alejarse.
El coordinador del programa "Conoce tus derechos" de Chirla, Antonio Bernabé, dijo que aplaude el modo como actuó Octavio en este caso. "Son momentos difíciles y de confusión y él mostró mucha calma, y sobre todo revisó los documentos detenidamente", dijo Bernabé.
Además, fue importante el hecho de que el carro estaba estacionado. "Si el carro hubiera estado en movimiento ellos (los agentes de ICE) habrían podido argumentar que la persona iba a escapar y entonces hubiera sido una historia diferente", dijo Bernabé.
Octavio Martínez cuenta que vivió momentos de angustia, pero gracias a la información que había recibido sobre cómo actuar ante un eventual arresto por parte de agentes de ICE le permitió evitar su detención. Para mayor información sobre cuáles son los derechos que usted tiene como inmigrante puede llamar al 1-800-624-4752.
EN FOTOS: Una deportación de ICE, paso a paso
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Esta furgoneta Dodge Grand Caravan del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lleva a dos inmigrantes detenidos durante una deportación que realiza ICE en San Diego todas las tardes después de que acuden a una corte de inmigración. Almudena Toral/Univision Digital
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El carro tiene rejas por dentro y cristales polarizados. Si uno no se fija en la matrícula, que dice DHS, luce como un auto cualquiera. Toma el desvío de la última salida de Estados Unidos y se dirige a la frontera entre San Diego (EEUU) y Tijuana (México). Almudena Toral/Univision Digital
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Al llegar al Instituto Nacional de Migración mexicano, los dos agentes de ICE que acompañan a los dos detenidos abren y cierran tres rejas para acceder a la antesala de la puerta directa con México. La primera verja da acceso a una zona aislada por donde se alejan de una carretera comercial, la segunda da paso a un camino de tierra desde donde se ve una bandera mexicana gigante de fondo, y la tercera, la que se observa en esta fotografía, da acceso a un cuadrilátero vallado por los cuatro lados que tiene una puerta compartida con México. Almudena Toral/Univision Digital
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Dos policías de ICE vigilan a los dos detenidos mientras esperan que los oficiales mexicanos abran la puerta por donde se realizará la deportación. Ambos detenidos llevan cadenas que los amarran desde su cintura y terminan con unas esposas en sus manos. La espera dura unos quince minutos. Almudena Toral/Univision Digital
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La sombra de un policía de ICE se proyecta en el piso del lugar. La frontera de San Diego-Tijuana es una de las dos que realiza más deportaciones. Tamaulipas y Tijuana reciben a 70% de los deportados desde Estados Unidos. Almudena Toral/Univision Digital
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Uno de los agentes de ICE desencadena al primer inmigrante que será deportado. Posteriormente lo escolta hasta la puerta de entrada a México, donde un agente de migración mexicano le hará preguntas sobre su salud e identidad. Almudena Toral/Univision Digital
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Cuando el primer inmigrante ha cruzado la puerta hacia México, el agente de ICE desencadena al segundo inmigrante. Almudena Toral/Univision Digital
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El agente federal de migración de México, vestido de marrón, los recibe y les hace varias preguntas a los inmigrantes antes de dejarlos entrar al país: su nombre, edad, estado de salud, si son mexicanos y de qué parte del país. Anota las respuestas en una carpeta. Almudena Toral/Univision Digital
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El detenido cruza de Estados Unidos a México. En el Instituto Nacional de Migración mexicano les entregan un sobre con una “constancia de recepción de mexicanos repatriados” y una póliza de seguros, que les provee asistencia y medicinas por los tres años siguientes a su repatriación. Almudena Toral/Univision Digital
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Los agentes de ICE se retiran cerrando todas las verjas y puertas a su paso. Almudena Toral/Univision Digital
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Los deportados aparecen por el puerto fronterizo El Chaparral en Tijuana, México. Llevan puesta la ropa con la que les detuvieron y, en la mayoría de los casos, ninguna otra pertenencia ni dinero. Al llegar aquí deben averiguar dónde están y cómo encontrar medio de transporte para reunirse con sus familias. Almudena Toral/Univision Digital
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Uno de los deportados, Antonio Martínez-Arreguín, muestra su “constancia de recepción de mexicanos repatriados” cerca de El Chaparral, antes de emprender la caminata de horas para intentar llegar a casa de un primo. La constancia le sirve, hasta que pueda tramitar sus documentos, para identificarse como ciudadano de México. No tiene dinero, teléfono ni documentos. Almudena Toral/Univision Digital
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Antonio Martínez-Arreguín, recién deportado, camina en Tijuana. “Ha cambiado mucho…
Acá hay un puente, se me hace…”, dice. Deambula intentando orientarse: “¡Aquí antes había un McDonalds!”. Para llegar a casa de su primo cruzará una autopista y un río. Tras un mes recuperándose y ahorrando algo de dinero en México, piensa cruzar de nuevo a Estados Unidos. Allí está parte de su familia –y puede ganar $1,000 por semana en vez de $60. Almudena Toral/Univision Digital