El presidente Donald Trump ha permanecido seis días consecutivos jugando golf en West Palm Beach, Florida, mientras en el Congreso se discute aumentar de 600 a 2,000 dólares el apoyo contra la pandemia, como lo ha solicitado él, y se cuestiona su rol en la distribución de la vacuna contra el covid-19.
Desde que tomó posesión y hasta el 29 de diciembre, Trump había jugado golf 308 veces. El presidente ha pasado el 22% de sus días en el cargo en un campo, por al menos una parte de ellos.
Trump fue duramente criticado hace unos días, cuando se fue a Florida sin firmar la aprobación de nuevos apoyos por $600 que aprobó el Congreso y dejar potencialmente sin protección a millones de ciudadanos a partir del 1 de enero, pero terminó por firmar el decreto desde su centro de descanso, no sin hablar fuerte a los representantes que se niegan a apoyar que los estímulos suban a 2,000 dólares.
Este miércoles, antes de ir al campo de golf, Trump envió una lluvia de tuits, desde vanagloriarse de quitarle a Barack Obama el reconocimiento de ser el hombre más admirado del año, hasta afirmar que el gobierno federal ya hizo su trabajo en la distribución de la vacuna y que la responsabilidad queda ya en manos de los estados.
“Barack Obama fue derrocado del primer lugar y el presidente Trump reclamó el título de ‘Hombre más admirado del año’, expresó el presidente.“Trump número uno, Obama número dos y Joe Biden un distante número tres.”
Trump aprovechó este “triunfo” como uno de sus alegatos para afirmar que ganó en las elecciones del 3 de noviembre, pese a que no logró revertir en tribunales ningún resultado de los estados péndulo.