La Universidad de Arizona ha suspendido las actividades de sus fraternidades tras las constantes denuncias de mala conducta, que incluyen agresiones, novatadas y comportamientos relacionados con las drogas y el alcohol, según informó un funcionario de la universidad.
Apenas siete semanas después del inicio del semestre de otoño, la Oficina del Decano de Estudiantes de la universidad estaba investigando múltiples denuncias de mala conducta que involucraban a casi la mitad de las secciones del Consejo Interfraternal de la escuela , dijo la decana Chrissy Lieberman el lunes en una carta a las fraternidades y hermandades de la escuela anunciando la suspensión.
Según la carta, los informes se producen tras las irregularidades detectadas en algunas secciones de fraternidades durante la primavera y varias investigaciones penales.
“El número de casos que se están investigando y la gravedad de las preocupaciones son alarmantes”, escribió Lieberman.
El portavoz de la universidad, Nick Prevenas, no respondió de inmediato a la solicitud de más información sobre las investigaciones penales realizada el miércoles.
La agencia Associated Press dejó mensajes en la comisaría de policía de la universidad. El agente Frank Magos, portavoz del Departamento de Policía de Tucson, declaró desconocer casos recientes relacionados con fraternidades que hubieran sido investigados por la policía de la ciudad.
Prevenas tampoco especificó si la suspensión se debió a la reciente indignación pública por la forma en que la Universidad de Cornell manejó las acusaciones de que varios miembros de una fraternidad agredieron sexualmente a una mujer en 2024. La carta de Lieberman señalaba que "el valor de la experiencia griega está bajo escrutinio en todo el país".
La suspensión prohíbe a las fraternidades organizar, asistir, participar y patrocinar cualquier actividad organizativa al menos hasta que sus asesores se hayan reunido con Lieberman en una de las tres reuniones programadas para el martes, el miércoles y el 12 de octubre, según la carta.
La carta indicaba que la oficina del decano había alcanzado su "capacidad máxima" para investigar las denuncias de mala conducta, y que dichas denuncias continuaron incluso después de que el presidente de la universidad advirtiera a los presidentes del Consejo Interfraternal en una reunión de agosto sobre la posibilidad de consecuencias adicionales.
“Es hora de que la comunidad griega de la Universidad de Arizona dé un paso al frente y sea un buen ejemplo”, decía la carta. “Es hora de tener conversaciones difíciles entre nosotros y con los demás miembros de la comunidad”.
La universidad había suspendido previamente las actividades de la fraternidad Sigma Tau Gamma después de que, según informes, los nuevos miembros del año pasado fueran obligados a consumir grandes cantidades de alcohol y peces de colores vivos, y fueran sometidos a gritos, humillaciones y amenazas, según una carta del 2 de septiembre enviada por un funcionario de la universidad a la fraternidad.
No se obtuvo respuesta inmediata a un correo electrónico ni a un mensaje telefónico enviados a la sede nacional de la fraternidad. La AP también contactó a otras seis secciones de la fraternidad en el campus de la Universidad de Arizona a través de las redes sociales para solicitar comentarios sobre las suspensiones.