A la sombra de la pandemia del nuevo coronavirus, otra de larga data corre el riesgo de agravarse: la del VIH/sida. 73 países están en riesgo de quedarse sin antirretrovirales y, de continuar las interrupciones en el acceso al tratamiento, podría haber al menos 500,000 muertes adicionales por esa causa, advierte la Organización Mundial de la Salud a partir de conclusiones de una encuesta divulgada en la antesala de la Conferencia Internacional de la Sociedad de SIDA.
“Los hallazgos de esta encuesta son muy preocupantes (…) No podemos dejar que la pandemia del covid-19 deshaga los triunfos que tanto nos ha costado alcanzar en respuesta a esta enfermedad”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud en declaraciones esta semana.
Según estimaciones hechas por esta organización junto al Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH (ONUSIDA) en mayo de este año, si las disrupciones en el acceso a antirretrovirales se extienden por seis meses, las muertes en África Subsahariana -región que concentra casi las tres cuartas partes de casos de VIH en el mundo- se duplicarían en 2020.
En 2019, más de 8 millones de personas recibía tratamiento de antirretrovirales en 24 países que ahora reportan problemas con el suministro. La cifra representa el 33% de todos los pacientes bajo tratamiento con antirretrovirales en el mundo según la Organización Mundial de la Salud.
Antes desconocido, ahora tratable
En sus inicios, durante los años 80, el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) fue también un virus nuevo, desconocido y atemorizante para la humanidad. En la actualidad, ya no implica una sentencia de muerte.
Aunque no hay cura, a diferencia del coronavirus, sí hay un tratamiento efectivo para manejarlo que además frena la trasmisión.
Cuando los pacientes siguen correctamente el tratamiento, su carga vírica de VIH cae a niveles no detectables, lo que los mantiene sanos y evita que transmitan el virus a otras personas. Incluso una interrupción relativamente corta del tratamiento puede tener consecuencias negativas importantes para la salud de la persona y para su potencial de transmisión del VIH, explica ONUSIDA.
Después de todos estos años y avances, el VIH/Sida aún no ha podido ser erradicado del planeta.
En 2014, con la iniciativa 90-90-90, ONUSIDA se había planteado que para este año 90% de las personas infectadas con VIH lo sabrían, 90% de las infectadas recibirían tratamiento y que el virus sería suprimido en 90% de quienes recibieran tratamiento-. La OMS advierte que esas metas planteadas para 2020 no se cumplirán.
Para finales de 2019, aproximadamente 81% de quienes tenían VIH lo sabían, 67% recibían tratamiento y 59% había logrado suprimir el virus. Ese año se reportaron casi 70,000 muertes por VIH o causas relacionadas y 1,7 nuevos infectados, según data de la OMS.
Entre 2000 y 2019, las nuevas infecciones de VIH habían descendido en 38% y las muertes se habían reducido a la mitad, pero el progreso ya venía estancándose desde hace dos años.
La crisis del covid-19 acentúa las brechas en el acceso al diagnóstico y tratamiento efectivo del VIH/sida.
Ya antes de la pandemia del covid-19, en Estados Unidos también se habían frenado los avances de la lucha contra este otro virus: las nuevas infecciones anuales se han mantenido entre 36,000 y 38,000 al año sin reducirse, indica el Washington Post.
Y ahora las secuelas del nuevo coronavirus amenazan con entorpecer los esfuerzos en el mundo entero. “Todo lo que hemos hecho durante los últimos 20 años es decir: ‘Vayan al médico. Y ahora de pronto, le decimos a la gente que evite acudir al sistema médico”, dice al Washington Post Monica Gandhi, co-directora de la conferencia mundial del VIH que este año debía realizarse en San Francisco, pero que debido a la pandemia se hizo virtualmente.
“Los países deben hacer todo lo que puedan para asegurar que la gente que requiera tratamiento contra el VIH siga obteniéndolo”, reiteró Tedros Adhanom Ghebreyesu, director de la OMS en un llamado a la unidad, días antes de que EEUU oficializara su salida del ente multilateral. “Para derrotar al covid-19 y asegurar el acceso a servicios esenciales de salud para enfermedades como el VIH, no podemos darnos el lujo de divisionismos”.
20 enfermedades que transformaron al mundo: las epidemias más devastadoras de la historia (fotos)
Red Guard
Gripe de Hong Kong (1968). Esta enfermedad fue causada por el virus de influenza H3N2, que se propagó a varios continentes y todavía está en circulación. Se calcula que ha matado al menos a un millón de personas y así como los demás virus que causan infecciones respiratorias, afectó sobre todo a personas vulnerables (adultos mayores o niños muy pequeños). Esta lista esta basada en una investigación del portal de estadísticas
24/7 Wall St, que hizo el ranking basado la mortalidad de los brotes y su influencia histórica. En la fotografía, miembros de la Guardia Roja china protegidos con máscaras.
Ian Brodie/Getty Images
L0037329 Anti-cholera inoculation, Calcutta, 1894
Tercera pandemia de cólera (1852-1860). Se originó en India y se extendió por Asia, Europa, América y África. Se calcula que mató a cerca de un millón de personas. En el momento que la enfermedad afectaba a miles de personas en Reino Unido, John Snow, uno de los padres de la epidemiología moderna, llevó a cabo la investigación que finalmente llevaría a la conclusión de que el cólera se transmite por el agua. Esta es una enfermedad diarreica causada por una bacteria y causa deshidratación severa. La fotografía muestra a unos enfermos de cólera atendidos en Calcuta, India, a finales del siglo XIX.
Wellcome Library/Wikicommons
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Gripe rusa (1889-1890). También se conoce como A H2N2. Afectó a Europa, Canadá y Groenlandia y mató a cerca de un millón de personas. Fue la primera gran epidemia que golpeó Europa después de que se establecieron los ferrocarriles. En 1889 ya había más de 125,000 millas de líneas ferroviarias, lo que permitió la propagación de la enfermedad.
Wikicommons
India Tuberculosis
Brote de tuberculosis (2012). Esta enfermedad es provocada por una bacteria que infecta los pulmones y otros órganos. Aunque fue controlada desde hace varias décadas, un brote reciente se propagó a casi todo el mundo y mató más de 1.3 millones de personas, especialmente en países con sistemas de salud poco desarrollados. En EEUU apenas se registran 11,000 casos por año. En la fotografa, un hospital que atendía enfermos de tubercolosis en Srinagar, India, en 2012.
Dar Yasin/AP
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Sexta pandemia de cólera (1899-1923). Comenzó a fines del siglo XIX en la provincia india de Bengala y mató a más de 800,000 en ese país antes de mudarse al Medio Oriente, el norte de África, Rusia y partes de Europa. En total dejó un millón y medio de fallecidos. La fotografía muestra la portada de un diario francés de la época.
Bibliothèque nationale de Franc/Wikicommons
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Gripe asiática (1957-1958). Este brote dejó cerca de dos millones de fallecidos en China, Singapur, Hong Kong y Estados Unidos. Fue generado por una cepa de versiones mixtas del virus H2N2 (en la foto), y gracias al rápido desarrollo de una vacuna y a la disponibilidad de antibióticos la propagación de la enfermedad fue limitada.
Cybercobra/Wikicommons
L0074651 Smallpox illustration, Japanese manuscript, c. 1720
Epidemia de viruela (735-737). Mató entre el 33% y el 60% de la población de Japón, el brote más grave que haya afectado a este país en su historia. La mayoría de los afectados fueron los niños y muchos libros médicos japoneses de la época incluían las instrucciones para proteger a los pequeños de la enfermedad.
Wellcome Library/Wikicommons
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Cocoliztli (1576). ‘Plaga’, en lengua indígena, un brote catastrófico para los nativos en lo que hoy es México. La enfermedad, que causaba fiebres hemorrágicas y se transmitía por las ratas, se vio agravada por la sequía extrema y las duras condiciones de trabajo impuestas por los conquistadores españoles recién llegados. La imagen representa la llegada del conquistador español Hernán Cortés a lo que después se llamaría México.
Wikicommons
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La peste persa (1772-1773). La peste es una enfermedad infecciosa transmitida de animales a humanos a través de las pulgas y existen tres diferentes tipos: bubónica, neumónica y septicémica. Este brote afectó el Golfo Pérsico y se extendió a India y Bahréin, dejando al menos dos millones de muertos. Fue la primera vez que en la zona se implementaron prácticas de cuarentena, pero en algunos lugares fue demasiado tarde. En Basora, Irak, la plaga cobró la vida de 250,000 personas en 1773.
Bernardino de Sahagún/Wikimedia Commons
Red Cross At Work
Brote de tifus (1918-1922). Esta enfermedad cambió el curso de la Primera Guerra Mundial. Es causada por bacterias propagadas por pulgas y piojos y se extendió en las tropas Rusia al este de Europa. Junto a una serie de desastres militares, terminó diezmando a las fuerzas militares de ese país. Causó al menos 3 millones de muertos.
Hulton Archive/Getty Images
Marcus Aurelius
La plaga Antonine (Año 265). Fue una enfermedad que diezmó al ejército romano y obligó al emperador Marco Aurelio (en la foto) a usar tropas bajo los mandos germánicos para mantener el imperio. Fue el primer paso para apartar el poder romano en algunas zonas remotas del imperio.
Hulton Archive/Getty Images
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Viruela en México (1519-1520). La destrucción causada por la conquista española en América se aceleró con el impacto de la viruela en la población indígena. Fue el comienzo de uno de los mayores eventos de despoblación en la historia de la humanidad. Mató entre 5 y 8 millones de personas. La imagen representa el encuentro entre Hernán Cortés y miembros del imperio azteca en 1519.
Nicholas Eustache/Wikicommons
Bugs, bugs bugs!!! - Flea eggs
La peste moderna (1894-1903). Esta peste de tipo bubónica afecto India, China y se propagó a otras zonas. Causó 10 millones de muertos, pero impulsó las investigaciones médicas. Varios equipos por separado descubrieron el papel de las pulgas en la transmisión y desarrollaron las primeras formas de inmunización.
FMT Fotografia/Getty Images/iStockphoto
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Primera Cocoliztli (1545 a 1548). Esta epidemia mató a unos 15 millones de personas, cerca del 80% de la población nativa de México. "En términos absolutos y relativos, la epidemia de 1545 fue una de las peores catástrofes demográficas en la historia humana”, dijo Rodolfo Acuña-Soto, profesor de epidemiología en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Bernardino de Sahagún/Wikicommons
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La tercera pandemia de peste bubónica (1855-1950). Dejó de 12 a 15 millones de personas muertas en todo el mundo. Se originó en la provincia china de Yunnan y se propagó a Hong Kong y Guangzhou, importantes centros de transporte que expandieron la enfermedad a todo el mundo a fines del siglo XIX. En ese momento la ciencia hacia un progreso significativo en la identificación de las pulgas como la causa. En la fotografía un área en cuarentena por la peste bubónica en Sidney, Australia, cerca de 1900.
Wikicommons
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Brote de viruela entre los nativos americanos (siglo XVII). Dejó un estimado de 20 millones de muertos en América del Norte. Las enfermedades que llegaron en la colonia afectaron a una población que no estaba preparada físicamente para enfrentarlas. Esto contribuyó a la despoblación histórica de los nativos del nuevo mundo.
National Library of Medicine/Wikicommons
Nurses Care For Flu Victims
Gripe española de 1918 (1918-1919). Esta influenza del tipo H1N1 afectó Europa y EEUU, dejando alrededor de 50 millones de muertos. Fue uno de los eventos más catastróficos de la historia de la humanidad, pero contribuyó en los avances de la planificación de políticas públicas para evitar la propagación. El resultado de la muerte de tantos hombres por la gripe y la Primera Guerra Mundial impulsaron la incorporación de las mujeres en roles de liderazgo en todo el mundo. En la fotografía, un grupo de enfermeras atienden a los enfermos de gripe española en Lawrence, Massachusetts, 1918.
Hulton Archive/Getty Images
AIDS
Epidemia de VIH/sida (1960-presente). Este virus ataca el sistema inmune y lo debilita para que el cuerpo ya no pueda combatir infecciones. Ha matado a más de 39 millones de personas desde la década de 1960 y debido a que afectó primero a la comunidad gay, incentivó el estigma y la discriminación. El desarrollo de medicamentos antirretrovirales permite que las personas afectadas por la enfermedad sobrevivan. Las infecciones anuales por VIH disminuyeron en un 8% en EEUU y en un 18% a nivel mundial de 2010 a 2015. En África (en la fotografía) se registran el 70% de los casos de esta enfermedad.
OBED ZILWA/ASSOCIATED PRESS
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La peste negra (1346-1350). Mató entre 50 y 200 millones de personas en Europa, uno de los eventos más convulsivos de la historia. Esta peste bubónica agotó la fuerza laboral y los pocos trabajadores que sobrevivieron vieron un aumento drástico en sus salarios. Esto también causó una mayor fluidez en la economía y algunos historiadores creen que aceleró el fin del sistema feudal. Otra consecuencia desafortunada fue el aumento del antisemitismo, que se intensificó cuando se culpó a los judíos de la pandemia.
Wikicommons
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La plaga de Justiniano (541-542). Esta peste bubónica dejó al menos 100 millones de muertos en China, el norte de África y los países mediterráneos. Prácticamente destruyó el Imperio bizantino en el siglo VI, redujo el tamaño del ejército y su capacidad para oponerse a los enemigos. La disminución de la población no solo perjudicó a los militares, sino también a las estructuras económicas y administrativas del imperio, que comenzaron a colapsar.
Josse Lieferinxe/Wikicommons