Durante la última década, el discurso del presidente Donald Trump ha mantenido una retórica constantemente basada en un supuesto fraude electoral en la víspera de elecciones presidenciales o de medio término. Conforme el proceso está por llegar a su etapa final, Trump se ha apoyado en un discurso expresado por primera vez el 1 de agosto de 2016, cuando el entonces aspirante a la presidencia expresó supuestas inconsistencias en los comicios.
“Me temo que las elecciones van a ser fraudulentas. Tengo que ser honesto”, comentó durante un mitin en Columbus, Ohio, sin presentar pruebas.
I will be asking for a major investigation into VOTER FRAUD, including those registered to vote in two states, those who are illegal and....
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) January 25, 2017
Dos meses después, durante el tercer debate presidencial contra Hillary Clinton (19 de octubre), fue cuestionado si aceptaría los resultados. Al responder, dejó abierta su reacción: “Mantendré el suspenso”.
Durante ese proceso, Trump ganó el Colegio Electoral, pero perdió el voto popular por casi 3,000,000 frente a Clinton, lo que lo llevó a reiterar el fraude sin presentar pruebas, así como a anunciar, ya como presidente, una investigación por votos ilegales a través de la creación de la “Comisión Asesora Presidencial sobre la Integridad Electoral”. Con esa medida oficializó su campaña contra el sufragio.
“Voy a solicitar una investigación exhaustiva sobre el fraude electoral, incluyendo a aquellos registrados para votar en dos estados, a los que son ilegales”, escribió en X el 25 de enero de 2017.
Al llegar las elecciones presidenciales de 2020, el discurso se mantuvo en la misma retórica, pero esta ocasión lo enfocó en el daño a la democracia de Estados Unidos por el voto a través de correo y papeletas que supuestamente serían imprimidas en países extranjeros para esos comicios.
RIGGED 2020 ELECTION: MILLIONS OF MAIL-IN BALLOTS WILL BE PRINTED BY FOREIGN COUNTRIES, AND OTHERS. IT WILL BE THE SCANDAL OF OUR TIMES!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 22, 2020
Del voto al asalto: La estrategia detrás del "Stop the Steal"
Durante las elecciones, Trump perdió el Colegio Electoral contra el demócrata Joe Biden, quien además lo superó con más de 7,000,000 de votos. La derrota frente a Biden llevó a su equipo a presentar demandas para impugnar la elección, a presionar a funcionarios electorales y movilizar a sus seguidores a través del lema: "Stop the Steal" (Detengan el robo).
La campaña inició el 4 de noviembre de 2020, el día en que perdió la Casa Blanca. La movilización pronto se trasladó a las calles a través de protestas en oficinas de escrutinio y juntas electorales locales de distintos estados como Arizona, Michigan, Pensilvania y Georgia.
Durante las manifestaciones, se comenzaron a observar personas con armas de fuego y equipo táctico en exigencia de un recuento de sufragios. El clímax de la movilización fue el 6 de enero, cuando Trump llamó a sus simpatizantes en la Elipse a marchar al Capitolio.
Los manifestantes irrumpieron en la sede mientras los legisladores validaban los comicios presidenciales de noviembre. La sesión se suspendió. Distintos manifestantes fueron detenidos, mientras que los disturbios causaron la muerte de algunos asistentes y otros resultaron lesionados. Las autoridades tomaron el control del inmueble durante la medianoche y llevaron a cabo la validación de los comicios.
Voto restringido: el giro republicano
Tras la derrota de Trump, el legado de la duda parecía haber terminado, sin embargo, se mantuvo y tomó fuerza a través de distintas iniciativas que después se hicieron leyes en 19 estados republicanos en ese año. El primero en hacerlo fue Iowa el 8 de marzo de 2021 con la Ley del Senado 413. Tres meses después se aprobó la Ley del Senado 568. A través de ellas se acortó el periodo de votación presencial anticipada de 29 a solo 18 días, se limitaron buzones y horarios presenciales, se prohibió contar boletas recibidas tarde (aunque se enviaran a tiempo) e identificar al votante como "inactivo" si falta a una elección.
Además, a Iowa se unieron estados como:
-Georgia: Ley del Senado 202.
-Arkansas: Leyes 249, 736, 728 y 973.
-Montana: Leyes 506 y 176 de la Cámara de Representantes, ley del Senado 169 y 319, así como Ley 530.
-Kansas: Ley 2332 y 2183 de la Cámara de Representantes.
-Florida: Ley 90 del Senado.
-Texas: Ley SB 1 de Texas
Las medidas impulsadas por seguidores de Trump incluyeron cuestionamientos sobre el software utilizado para el conteo de votos. Los argumentos fueron que los algoritmos o sistemas operativos podían modificar los márgenes de conteo. Además, se cuestionó la veracidad de los padrones electorales por el supuesto registro de personas muertas o no elegibles para votar, entre otros motivos.
Antes de las elecciones presidenciales de 2024 se aprobaron iniciativas para limitar ubicaciones y los horarios de los centros de votación, se implementaron más exigencias para identificar a los votantes, se eliminaron periodos de gracia para recibir votos, así como depuramiento de padrones.
Trump blinda las elecciones con la bandera del fraude
Unos días antes de las elecciones del 5 de noviembre, el entonces candidato a la presidencia, Donald Trump, volvió a retomar el discurso del fraude en las elecciones que estaba por disputar contra Kamala Harris,. Al finalizar un mitin en Pensilvania, escribió en TruthSocial
“Pensilvania está haciendo trampa y los están identificando en una escala jamás vista. Reporten el fraude a las autoridades”, mencionó.
Ese mensaje retomó su retórica sobre supuestas irregularidades en los comicios, dando la pauta para continuar, durante su segundo mandato, con la idea de deficiencias en las elecciones. Al regresar a la Casa Blanca, su discurso lo mantuvo en el fraude que lo llevó a perder las elecciones 2020, permitiendo, a través de esa afirmación, iniciar un proceso para impulsar distintas iniciativas contra el voto.
Una de las principales es la Orden Ejecutiva 14248 de marzo de 2025, una prueba documental de ciudadanía a través de la cual, en algunos estados republicanos, exigen presentar documentos específicos, como pasaporte o acta de nacimiento, para registrarse y votar en elecciones estatales y locales. Orden Ejecutiva 14248 (marzo de 2025):
Las medidas implementadas para votar incluyen el Systematic Alien Verification for Entitlements (Save), una herramienta digital gestionada por el Departamento de Seguridad Nacional. Por medio de este sistema se utilizan registros donde se incluye el número de seguro social o de identificación para cotejarlos con bases de gobierno federal al momento de votar.
Acusaciones sin pruebas: el discurso del engaño
El politólogo Javier Oliva, considera que el discurso del fraude forma parte de una estrategia sin pruebas que ha mantenido Trump en los últimos años como un mecanismo de defensa ante la derrota.
“Es para prever una derrota. No ha aportado una sola prueba de las acusaciones, por ejemplo, por la posibilidad de cometer fraude electoral con el voto a distancia, por ejemplo. Ha intentado modificar la división electoral, tampoco sin éxito, buscando que esa división territorial le favorezca a su partido”,
El internacionalista Adolfo Laborde considera que forma parte de un cisma electoral donde no existe una institución que regule los comicios, por lo que puede pasar cualquier cosa al no existir un control.
“Se habló hace mucho tiempo de la participación de algunos países como Rusia en la selección de Estados Unidos, pero esto es, pues, muy difícil, es muy abstracto”, explica.
Laborde asegura que existen otros canales a través de los cuales se puede cambiar el rumbo de las elecciones, más allá del discurso de Trump; en este caso, los medios de comunicación y las redes sociales.
"Hay mayores mecanismos de comunicación y de información para establecer un desvío de los votos. La opinión pública no necesariamente es opinión pública informada”, indicó.
Las nuevas reglas del control electoral
Su aplicación será válida en este proceso por medio de la Orden Ejecutiva firmada en marzo de 2026, la cual instruyó al Departamento de Seguridad Nacional y a la Administración del Seguro Social a habilitar y conectar de forma oficial la herramienta SAVE para auditar los padrones electorales de los estados.
Las medidas implementadas por la administración incluyen oficios dirigidos al Servicio Postal de Estados Unidos (USPS), para exigir que las boletas de voto ausente o por correo se trasladen solo en sobres seguros con códigos de barras específicos (Intelligent Mail barcodes) y que solo se envíen a personas inscritas en listados estatales determinados.
Además de estas medidas, la estrategia de la administración Trump incluye demandas contra estados y localidades por supuestas irregularidades en los listados electorales. Las acciones legales y la presión se realizan a través del Departamento de Justicia (DOJ).
A semanas de las elecciones, la retórica de Trump no ha cambiado; el presidente de los Estados Unidos mantiene su estrategia política del fraude electoral. A semejanza de 2016, cuando competía por la Casa Blanca, este año, donde busca conservar ambas cámaras, Trump ha vuelto a echar mano de ese discurso.
El pasado 16 de julio de 2026, el mandatario retomó el discurso del fraude para recordar los comicios de 2020. Trump acusó a China de apropiarse de 220 millones de registros de votantes estadounidenses, y arremetió contra las boletas postales y los migrantes, reforzando la duda del fraude para imponer leyes.