El gobierno de Donald Trump anunció este lunes cambios a los programas de visas tipo F y M para estudiantes extranjeros y le cierra la puerta a aquellos que, debido a la pandemia, se han visto obligados a tomar la totalidad de sus cursos en línea.
Con respecto a los estudiantes con visas F-1 y M-1 que actualmente se encuentran en Estados Unidos “inscritos en dichos programas, deberán salir del país o tomar otras medidas, tal como transferirse a una escuela con instrucción en persona para conservar su estatus legal de permanencia”, advierte la medida que aún no se publica en el Registro Federal.
“De lo contrario pueden enfrentar consecuencias de inmigración que incluyen, entre otras, el inicio de procedimientos de deportación de Estados Unidos”, precisa el anuncio.
Univision Noticias se puso en contacto con una estudiante que podría verse afectada.
Este es su testimonio:
"Me voy a identificar como Ana porque me asusta dar datos personales en este momento. No puedo decir quién soy y dónde estoy porque no sé que me va a pasar en los siguientes 30 días. Como estudiante internacional no cuento con el apoyo de organizaciones, lobistas, o cualquier tipo de protección que me asegure que al exponer mi identidad, mi visa no está en riesgo.
Tengo demasiados sentimientos encontrados. No entiendo cómo es posible que en medio de una pandemia me quieran quitar lo único que tengo asegurado en este momento: mi estudio y preparación profesional.
Sí, es lo más seguro que tengo en este momento, porque no puedo ir a ver a mi familia en Ecuador, no puedo conseguir trabajo en EEUU, no puedo ingresar a otros países como turista y no puedo pedir ayuda o apoyo de las autoridades aquí en EEUU. Es un laberinto sin fin.
Me enteré de la decisión de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) por un mensaje de una amiga diciéndome, lo lamento muchísimo, espero que no te afecte.
Ayer alrededor de las 4:00 pm estaba hablando con la directora de mi programa intentando dejarle saber lo difícil que es para nosotros no tener más opción que pagar el mismo precio de las clases, a pesar de que la experiencia y servicios ofrecidos, ya no serán lo mismo. Los estudiantes nacionales pueden poner pausa a su estudio, conseguir ayuda federal en los pagos o incluso conseguir un trabajo remoto mientras toman una sola clase.
Yo no tengo esa opción.
Ahora que las clases son en línea, no puedo seguir trabajando en la universidad para pagar parte de mi renta, no puedo hacer 'networking', no puedo usar una biblioteca, no puedo hacer ni la mitad de lo que hacía cuando tenía clases en presenciales. Aunque le expliqué todo eso a la directora, tuvimos que cortar la llamada debido a que me puse pálida y a llorar descontroladamente por la noticia.
Y ahora estoy más ansiosa que nunca porque lo único que se puede hacer es esperar. Pero no es nada fácil. Las preguntas consumen mis pensamientos 24/7. Pienso en que tengo que romper el contrato de arriendo, pienso que tengo que vender mis muebles y que tengo que cerrar todas mis cuentas de banco. También trato de analizar qué alternativas tengo; si es posible solo irme y volver en enero a completar mi maestría, si es posible pedir a la universidad una devolución, o si es posible hablar con un abogado sin que me cueste mucha plata y tener más lucidez.
Lo que más me duele es el pensar que me marcho de EEUU sin ninguna garantía de poder volver. No entiendo cómo el gobierno puede desestimar todos los esfuerzos que los alumnos internacionales y sus familias están haciendo y todo lo que hemos invertido en este país, para tomar una decisión tan insensible.
No entiendo por qué nos quieren sacar del país, cuando somos los que más hemos sido fieles a las reglas de inmigración. No entiendo cuál es el daño que los estudiantes hacemos al seguir contribuyendo al país económicamente.
La solución que nos plantean de transferirnos a otra universidad es ilógico e imposible para mí. Estoy en mi último semestre de una maestría, por ello no hay universidad que me acoja en este punto de la carrera. Y no es fácil tomar una decisión así. Ya de por sí es un esfuerzo económico haber decidido venir y pagar el programa en el que estoy. No tengo los recursos para asumir un costo universitario más alto.
Tampoco se ha tomado en cuenta que si las condiciones empeoran con esta pandemia, las universidades podrían verse obligadas a empezar en persona y en menos de dos meses volver a ofrecer clases virtuales. Si ese es el caso: ¿Qué voy a hacer?
No tengo protección, asesoramiento, ni apoyo como estudiante internacional.
Las universidades no pueden ofrecer una protección porque siempre existe el riego de que eso les perjudique en su funcionamiento y reputación. Los abogados cuestan dinero y muchos indican que no es fácil para un estudiante con F1 cambiar de visa y status. Los profesores y amigos solo pueden darme consejos para estar tranquila. Pero no tengo un respaldo de parte de las autoridades para poder luchar y pedir que detengan este plan que tiene ICE".
La política migratoria de 'tolerancia cero' de Trump en 15 fotos
Trump Orden Ejecutiva 25 de enero 2017
Contra la inmigración por decreto. Desde que asumió la presidencia, Donald Trump ha utilizado las
órdenes ejecutivas para imponer las políticas de ‘tolerancia cero’ sin pasar por el Congreso. Con este instrumento ha intentado impulsar su proyecto de muro fronterizo, penalizar a las ciudades santuarios, establecer deportaciones expeditas, endurecer los requisitos de asilo, vetar la entrada de ciudadanos de países musulmanes, revisar el programa de visas H-1B y reducir la cuota para la entrada de refugiados. En la fotografía,
la firma de la orden ejecutiva del 25 de enero de 2017, contra las ciudades santuarios y a favor del muro.
Pablo Martinez Monsivais/Ap
Trump Travel Ban 2 de febrero 2017
Veto musulmán, menos asilados y menos refugiados. Después de asumir la presidencia, firmó una orden ejecutiva para prohibir la entrada de ciudadanos de varios países de mayoría musulmana.
En junio de 2018 la Corte Suprema decidió que ciudadanos de varios países de mayoría musulmana, Corea del Norte y Venezuela tendrían restricciones de distintos tipos, algunas más severas que otras. En abril de 2018 el gobierno anunció que
acelerará los casos de asilo para darle menos tiempo a los solicitantes de preparar sus casos y en septiembre informó que reducirá la cuota de refugiados de
45,000 a 30,000 en el año 2019.
Spencer Platt/Getty Images
DENVER CIUDAD SANTUARIO
Castigo a las ciudades santuarios. La orden ejecutiva firmada por Trump en enero de 2017 decreta que la presencia indocumentada constituye una amenaza a la seguridad nacional. Esto creó un conflicto entre el Ejecutivo y los estados que se niegan a compartir
información sobre los indocumentados con las autoridades federales. En octubre de 2018, Trump amenazó con cortar fondos a las ciudades santuario como Denver, Colorado (en la fotografía).
David Zalubowski/AP
Plan de reforma migratoria RTrump Cotton Perdue 2 de agosto 2017
Plan de reforma migratoria del Partido Republicano. El 2 de agosto de 2017, Trump anunció su
respaldo al proyecto de ley S.354 de los senadores republicanos Tom Cotton (Arkansas) y David Perdue (Georgia). Esta nueva legislación propone aumentar los arrestos, acelerar deportaciones, restringir el asilo, establecer un sistema migratorio por méritos y reducir la inmigración legal en un 50% en 10 años. En enero de 2018 trump rechazó un plan migratorio bipartidista que incluía una
solución para los dreamers.
JIM WATSON/AFP/Getty Images
Cancelación de Daca
El fin de DACA. El 5 de septiembre de 2017 el fiscal general Jeff Sessions anunció la decisión de
Trump de
anular la Acción Diferida de 2012 (DACA), un programa de la era
Obama que protege de la deportación y permite obtener permisos de trabajo a unos 800,000
Dreamers que llegaron a Estados Unidos como menores. Ese mismo día los afectados protestaron en Washington DC (en la fotografía) y en el resto del país. El 31 de agosto de 2018 un juez federal de Houston dictaminó que
la acción diferida es legal y continuará otorgando permisos de trabajo renovables cada dos años.
ERIC BARADAT/AFP/Getty Images
Deportado a Mexico 2017
Marco Ugarte/Ap
Trump Hire American
“Compra estadounidense, contrata estadounidense”. El presidente firmó en abril de 2017 una orden ejecutiva con la que pretende
controlar la asignación de visas H-1B para trabajadores extranjeros profesionales. Aseguró en un evento en Kenosha, Wisconsin, que las visas H-1B “deberían ser dadas a los solicitantes más preparados y mejor pagados, y nunca deberían ser usadas para reemplazar a estadounidenses".
Susan Walsh/Ap
Little Haití aniversario de terremoto
Fin de los TPS. Desde finales de 2017 Trump ha anunciado el fin de varios programas TPS (que conceden estatus legal temporal a extranjeros que no pueden regresar a sus países debido a un conflicto armado o un desastre natural).
Cuando concluya el tiempo que ha dado el gobierno a los inmigrantes de regularizarse quedarán en riesgo de deportación al menos 2,500 nicaragüenses, 200,000 salvadoreños, 56,000 hondureños, y 60,000 haitianos. En la fotografía de enero de 2018 Saccha Etienne, una mujer de origen haitiano
que protestó contra la medida en la Pequeña Haití, Miami, al sur de Florida.
David Maris
Redada Ice Ohio
John Minchillo/Ap
Trump en el muro
El muro por los Dreamers. En enero de 2018 la Casa Blanca publicó los
principios básicos del plan migratorio de Trump: más poder para el departamento de Seguridad Nacional, la criminalización de indocumentados, la expulsión expedita de inmigrantes, el fin de la reunificación familiar y $25,000 millones para planes de seguridad fronteriza, entre ellos el muro en la frontera con México. A cambio de esto incluiría la legalización de 1.8 millones de
Dreamers.
KEVIN LAMARQUE/Reuters
Naturalización
Joe Raedle/Getty Images
Arresto frontera junio 2018
Fin de la política de ‘catch and release’. En abril de 2018 Trump firmó un memorando con una serie de órdenes para acabar con
la política de 'capturar y liberar', que consistía en que luego de ser capturados los inmigrantes eran procesados y liberados con un grillete mientras avanzaba el proceso con las autoridades migratorias. La medida busca establecer nuevos espacios para mantener encerrados a los indocumentados y acelerar los procesos de deportación.
John Moore/Getty Images
Guardia nacional frontera
Militares contra la caravana de migrantes. En marzo de 2018 unos
1,000 centroamericanos comenzaron a recorrer juntos el territorio de México con el fin de alcanzar la frontera con EEUU.
Trump respondió a la caravana
firmando en abril un memo donde ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur con México. En la foto, la Guardia Nacional de Arizona cuando fue enviada a apoyar a la Patrulla Fronteriza. Su asistencia, coordinada por los gobernadores de estado, solo puede ser logística ya que el personal militar no puede hacer labores policiales.
CAITLIN O'HARA/AFP/Getty Images
Centro de detención con niños
CBP/Handout via REUTERS
Carga Pública
Rechazar a los que sean una 'carga pública'. En septiembre de 2018 la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, anunció un plan para dificultar las residencias y ciudadanías a inmigrantes que no puedan costear sus gastos básicos.
Salvo en determinadas excepciones, el uso de beneficios ofrecidos por el estado en salud, vivienda o alimentos serán considerados en los procesos migratorios para garantizar que
“los inmigrantes no se conviertan en una carga para los contribuyentes". En la fotografía dos inmigrantes hispanas de compras en una tienda de Roxbury, Boston, en 2017. El 70% de los clientes de ese local se abastece con cupones de alimentos.
Boston Globe via Getty Images