Un juez federal de California rechazó este martes las nuevas normas impuestas por el Gobierno de Donald Trump que limitan el número de visas H-1B para los trabajadores extranjeros cualificados.
El juez de distrito Jeffrey White descartó los cambios que la administración anunció en octubre en el programa de visas H-1B, que incluían requisitos salariales para las empresas que empleaban trabajadores calificados del extranjero y ponían nuevos límites a las ocupaciones especializadas.
Las nuevas reglas requieren que los empleadores aumenten los salarios de los profesionales calificados, en un intento de disuadir a las empresas de reemplazar a los trabajadores estadounidenses con mano de obra extranjera especializada más barata. Las normas afectaban básicamente a la industria tecnológica, así como a los médicos, contadores, profesores, científicos y arquitectos.
El gobierno de Trump alega que los cambios son necesarios debido al número de empleos perdidos durante la pandemia del coronavirus, y calculó que aproximadamente un tercio de las solicitudes de visa H-1B serían denegadas.
White dictaminó que la administración no había seguido debidamente los procedimientos de transparencia y rechazó que se intente justificar los cambios invocando solamente a la pandemia.
"La corte no puede aprobar (...) la dependencia del demandado de la pandemia de covid-19 para invocar la excepción de causa suficiente. El impacto de la pandemia en la economía es la única razón que el Departamento de Seguridad Nacional invocó como causa suficiente", señaló el juez White al emitir su resolución.
La demanda contra las nuevas normas fue presentada el pasado 20 de octubre por una alianza de universidades, la Cámara de Comercio y la Asociación Nacional de Fabricantes.
Entre las organizaciones demandantes están las universidades de Stanford, Cornell y la del Sur de California, que creen que las nuevas reglas podrían obligar a unos 200,000 científicos, ingenieros y otros profesionistas extranjeros con visas H-1B a abandonar el país.
De acuerdo con los demandantes, el cambio haría prácticamente imposible que en Estados Unidos se contrate a extranjeros altamente calificados o patrocinar su residencia permanente.
La segunda demanda
En una segunda demanda, la Asociación de Abogados de Inmigración (AILA), la Universidad de Purdue, la de Michigan y otras organizaciones como el Consejo de la Industria de Tecnología de la Información, impugnaron una regla que "cambia de modo irrazonable y arbitrario el salario mínimo" para emplear trabajadores con visado H-1B.
Según los demandantes, las nuevas normas están "diseñadas para restringir sustancialmente, si no eliminar por completo, la categoría de visa H-1B".
“Fue mal redactada y emitida incorrectamente, no cumplió con las normas de procedimiento para la elaboración de reglas y es sustancialmente arbitraria, incorrecta e irracional”, dijo Jesse Bless, director de Litigios Federales de AILA. “Por sí solo, el fracaso del gobierno en proporcionar el aviso adecuado y la oportunidad de comentar antes de realizar cambios tan drásticos requiere un alivio inmediato para los demandantes”, agregó.
Los cambios impuestos por las nuevas normas "romperían la relación laboral de cientos de miles de empleados en Estados Unidos y prácticamente excluirían la contratación de nuevas personas a través del programa" para inmigrantes calificados, sostienen los demandantes.
El Gobierno de Trump propuso el 28 de octubre terminar con la lotería de visados H-1B entre trabajadores altamente calificados de todo el mundo para dar prioridad a los solicitantes con mejores sueldos.
Así lo anunció el Departamento de Seguridad Nacional en un comunicado, en el que indicó que ha dado un primer paso en esa dirección al anotar este cambio de manera provisional en el Registro Federal "para proteger de mejor manera los intereses económicos de los trabajadores estadounidenses".
El programa H-1B se ha convertido en un punto álgido en el debate sobre inmigración en Estados Unidos motivado por el Gobierno de Trump, que ha llegado a decir públicamente que prefiere inmigrantes de países nórdicos que de otros lugares.
Quienes están a favor del programa defienden que se utiliza para atraer talento y llenar vacíos que el mercado laboral nacional no puede cubrir, pero los detractores consideran que quita oportunidades a trabajadores estadounidenses.
Estos inmigrantes no hablaban inglés cuando llegaron a EEUU, pero brillaron
JOSÉ M. HERNÁNDEZ
José Hernández. A pesar de todas las trabas que le significó ser un inmigrante mexicano en Estados Unidos, logró hacerse astronauta. Antes de estudiar ingeniería eléctrica y computación en la Universidad de California, cuando niño, tuvo que aprender junto a sus hermanos el inglés. En este reportaje
con la CNN confiesa que solo hasta los 12 años logró un inglés fluido.
NASA
Gloria Estefan
Gloria Estefan. La emblemática cantante de 'Miami Sound Machine',
suele recordar en entrevistas cómo fue gracias a su maestra
Dorotyh Collins que logró aprender inglés en la escuela elemental Winston de San Antonio. Cuando dejó Cuba y llegó a Estados Unidos, aún siendo una pequeña, no hablaba nada de inglés.
Ap
Levi Strauss
Levi Strauss. El creador del producto más americano que uno pueda imaginar, los vaqueros Levi's, emigró de Baviera a Estados Unidos en 1847 sin hablar inglés. En San Francisco montó una pequeña tienda donde vendía ropa. Pronto descubrió que los trabajadores de las minas destrozaban los bolsillos de los pantalones y en 1883 patenta el remache para estas prendas. Ese famoso remache dorado si hizo un símbolo del pantalón resistente, del lejano oeste, la aventura y la calle.
Wikicommons
Adriano Espaillat
Adriano Espaillat. Nació en Santiago de Los Caballeros, República Dominicana, y a los nueve años llegó a la casa de sus abuelos en Nueva York con una visa de turista, hoy es senador por el Estado de Nueva York. En 1966 fue el primer dominicano-estadounidense en el senado de ese Estado. Es catedrático de la facultad de ciencias políticas de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY).
Ap
DOCTOR MEXICANO QUE TRABAJÓ EN EL CAMPO CONFÍA EN LA PASIÓN PARA PROSPERAR
Alfredo Quiñones-Hinojosa. Cruzó la frontera desde México a Estados Unidos cuando tenía 19 años y no hablaba inglés. Trabajó en las granjas de California donde ahorró el dinero suficiente para pagarse clases de inglés. Consiguió estudiar en la universidad de Berkeley, de donde se graduó con honores, lo que le permitió entrar en la escuela de medicina de Harvard. Ahora, Quiñones es un reconocido neurocirujano y profesor que ha recibido numerosos premios. Ha sido reconocido como uno de los 100 latinos más influyentes de los Estados Unidos por la revista Forbes.
EFE
Jerry Jang
Jerry Yang. Es conocida la anécdota del fundador de Yahoo, que cuenta cómo cuando llegó a Estados Unidos con 10 años solo conocía una palabra de inglés,
Shoe. Pronto aprendió el idioma, estudió en
Stanford, fundó una de las empresas más exitosas e innovadoras de los años 90, sentó las bases para la innovación en Sillicon Valley que vivimos hoy y logró que la industria tecnológica de este país sea pionera.
Paul Sakuma/Ap
Music Midtown 2000
Celia Cruz. Dejó su patria, Cuba, el 15 de julio de 1960. Nunca pudo volver a ella. Se hizo ciudadana americana
cuando apenas hablaba el inglés, de hecho solía confesar que nunca terminó de aprenderlo. Su sabor y su talento fueron suficientes para conquistar no solo Estados Unidos, sino el mundo entero.
Getty Images
El senador estatal de Nevada Rubén J. Kihuen habla en el último día de la Convención Nacional Demócrata, el jueves 28 de julio de 2016, en Filadelfia. Kihuen, un inmigrante mexicano, tomó el escenario de la sede de la convención para desacreditar a Donald Trump, en inglés y en español. ()
Ruben Kihuen. Senador estatal de Nevada. Nacido en México, llegó a EEUU a los ocho años de edad. Es el primer inmigrante electo en una oficina pública de Nevada y ha servido como asambleísta y senador estatal.
AP Foto/Paul Sancya
Cesar Millan
César Millán. El famoso 'encantador de perros' que conquista la franja
primtime de televisión con sus maneras de conocer los comportamientos caninos es un inmigrante mexicano, que además de haber confesado que entró de manera ilegal a los 21 años tampoco hablaba inglés. Su primer trabajo fue como peluquero canino, y ahí conoció a Jada Pinkett Smith (esposa de Will Smith) quien le pagó durante un año un profesor particular para que aprendiera el idioma.
Todo está contado en su biografía.
Getty Images
CinemaCon 2017 - The State Of The Industry: Past, Present And Future And STXfilms Presentation
Mila Kunis. La famosa actriz parece tener a sus pies hoy en día a toda Hollywood. Pero cuando era pequeña y tuvo que huir con sus padres de la terrible situación que se vivía en su Ucrania natal las cosas no fueron tan color de rosa. En esta entrevista con el
Dailymail recuerda cómo no podía hablar inglés cuando llegó a Estados Unidos.
Getty Images
GettyImages-51981467.jpg
Carlos Santana. Suele subir y bajar por los 5 primeros puestos del mejor guitarrista del mundo. Carlos Santana nació en Jalisco, México, donde aprendió a tocar la guitarra a la edad de 8 años. Cuando su familia emigró a San Francisco les siguió sin mucha convicción. Allí aprendió inglés, y remató sus conocimientos de guitarra que volverían loco al mundo.
Getty Images
The 59th GRAMMY Awards - Arrivals
Camila Cabello. Subió a un autobús una noche de 2004, cuando solo tenía 7 años. Iba con su madre, pero dejaba atrás a su padre, un puro mexicano que no podía pedir la ciudadanía al llegar al país, como sí podía hacer ella, nacida en Cuba, igual que su madre. 8 años después pidió por su cumpleaños presentarse al casting the X Factor. Del programa salió el grupo Fifth Armony, éxito adolescente, y del grupo su carrera en solitario, éxito que apenas empieza. Cuando llegó no tenía nada, no sabía inglés.
Lo cuenta ella muy bonito aquí.
Getty Images
US-ENTERTAINMENT-MUSIC-LATIN GRAMMY
Luis Enrique. Este famoso cantantautor del éxito 'Yo no sé mañana', de origen nicaragüense, llegó hace casi tres décadas a Estados Unidos de manera ilegal. Sufriendo la violencia que se vivía en su patria, sus padres hicieron esfuerzos y lograron mandarlo a él y a su hermano a buscar otro destino. "Venir a Estados Unidos obviamente no es fácil para nadie, especialmente para alguien que viene del Tercer Mundo. Yo no hablaba inglés, no estaba preparado para incorporarme a este país increíble", le confesó en
su momento a la Agencia AP.
Getty Images