Andrés Peña Meneses, un colombiano de 31 años, anunciaba sus servicios como “adivinador” y “lector del tarot” en una estación de radio en Riverside, en el sur de California. Aseguraba que tenía el poder de curarlo todo: diabetes, dolores de cabeza y hasta hechizos malignos.
Pero no logró predecir que la Policía de Riverside llegaría a su casa para arrestarlo por una acusación de fraude.
Las autoridades abrieron una investigación enfocada en su negocio este verano, cuando recibieron la denuncia de una mujer que aseguró haber sido una víctima de sus engaños.
Según su testimonio, este charlatán que decía llamarse ‘Carlos’ le advirtió a la mujer que tenía “parásitos en el cuerpo” y le cobró varios cientos de dólares para sacarlos, de acuerdo con un comunicado de la agencia.
“‘Carlos’ luego se comunicó con la víctima y le explicó que ella y su familia estaban malditos y que él necesitaba más dinero para deshacerse de eso. Continuó convenciendo a la víctima de que sus hijos también estaban en problemas y, con sus falsas pretensiones, la víctima terminó pagándole a ‘Carlos’ más de 50,000 dólares”, afirma el comunicado.
La mujer le entregó el dinero, aunque ella solo se acercó al “brujo” para que le leyera la fortuna.
Durante varios días, los detectives vigilaron el lugar donde operaba Peña Meneses, ubicado en la cuadra 3500 de la avenida Arlington, en Riverside. Cuando obtuvieron el nombre real del acusado descubrieron que había sido arrestado y condenado a finales de 2019 en Chicago por un fraude similar en el que se presentaba a sí mismo como un “curandero por la fe” y estafa a sus clientes.
Cuando obtuvieron evidencia suficiente y una orden de registro, el pasado 26 de octubre, los policías se presentaron en el negocio de Peña Meneses. Allí decomisaron “una gran cantidad de dinero en efectivo” y varios artículos que usaban en su estafa: un muñeco vudú, cartas del tarot, altares, objetos de tipo religioso y satánico, trozos de billetes de 100 dólares y una pequeña serpiente viva.
Unos minutos después, los policías supieron para qué usaba la víbora. Seguían registrando el negocio cuando varios clientes llegaron a este, algunos con colchones. Explicaron a los detectives que el “brujo” colombiano les pidió que lo llevaran para confirmar que eran el blanco de un embrujo.
Lo que hacía este charlatán era abrir los colchones sin que sus clientes se dieran cuenta y meter la serpiente y objetos de brujería. “El señor Meneses y su personal abrían el colchón y afirmaban haber encontrado la serpiente viva adentro, con artículos de tipo demoníaco y cartas que indicaban que la familia de las víctimas estaba en peligro”, describe el comunicado de la policía.
Otras presuntas víctimas les dijeron a los investigadores que Peña Meneses les había dicho que estaban bajo un encanto maligno o que podía curarlos de “diabetes, dolores de cabeza, trastornos del sueño y pesadillas”. Varios llegaban a su local porque escuchaban sus anuncios en una estación de radio.
Este colombiano fue arrestado y procesado en el centro de detención Robert Presley por robo de gran cuantía y robo con falsos pretextos, ambos delitos graves. Ese mismo día fue puesto en libertad tras pagar una fianza de 57,000 dólares.
La Policía de Riverside cree que hay más víctimas de este hombre, por lo que piden denunciarlo llamando al teléfono (951) 353-7117 o escribiendo al correo electrónico CCamp@RiversideCA.gov.
Esta inmigrante se hizo pasar por rica y estafó miles de dólares: fue a la cárcel y ahora Netflix estrenó una serie sobre su vida
APTOPIX Fake Heiress
Trató de engañar a todos y ahora pasará como mínimo cuatro años en la cárcel. Anna Sorokin, una joven inmigrante de 28 años, fue sentenciada este jueves en Nueva York por haber estafado a numerosas personas haciéndose pasar por una rica heredera. En la imagen, Sorokin llora al conocer su sentencia.
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Anna Sorokin
La mujer, de origen ruso alemana, fue acusada a finales de abril de haber robado decenas de miles de dólares a hoteles, amigos e incluso a bancos. La joven se inventó una realidad con la que consiguió engañar a todos: se presentamba como una acaudalada heredera europea cuando en realidad era hija de un exconductor de camiones ruso que se mudó a Alemania cuando tenía 16 años.
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Diane Kiesel
La jueza Diane Kessel le impuso una condena de entre cuatro y 12 años ante una sala abarrotada de gente, en el tribunal estatal de Nueva York, indicó una portavoz del fiscal de Manhattan.
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Rodarte x Tumblr Fashion Honor & After Party
La farsa comenzó con su llegada a Estados Unidos, cuando se involucró rápidamente en los círculos sociales de moda de Nueva York. De noviembre de 2016 a agosto de 2017, logró viajar gratis en aviones privados y vivió meses en lujosos hoteles de Manhattan cuyas cuentas nunca pagó, según la fiscalía de Nueva York. En la foto, la joven, a la derecha, en un acto de moda en Nueva York.
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Todd Spodek, Anna Sorokin
Con astutas mentiras y una inaudita confianza en sí misma, la joven, que decía llamarse Anna Delvey, consiguió que varios bancos le prestaran decenas de miles de dólares.
Richard Drew/AP
Anna Sorokin
Sorokin prometió que pagaría el dinero que debía, incluyendo una cuenta de 11,000 dólares en el hotel The Beekman en Manhattan, que no abonó después de una estancia de 16 noches.
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Anne Schwab
La falsa heredera invitó a su ex mejor amiga, Rachel Williams, editora de fotos de la revista Vanity Fair, a una villa en Marrakech de 7.000 dólares la noche. Ofreció pagarle todo, pero luego le hizo pagar la cuenta entera: 62,000 dólares, más que el salario anual de la fotógrafa, que nunca devolvió.
En la fotografía, Anne Schwab, una testigo en el juicio contra Sorokin.
Richard Drew/AP
Anna Sorokin
También convenció a la compañía de aviación Blade para que la llevara en un jet privado a visitar al gurú de las inversiones Warren Buffett en Omaha, tarea que tuvo un costo de 35,000 dólares que ella nunca pagó.
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Anna Sorokin
A medida que se veía más inmersa en la elite neoyorquina, Sorokin se centró en un ambicioso proyecto para abrir un club privado en Manhattan que albergaría una colección de arte, bar y discoteca.
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Diane Kiesel
La joven, según los documentos judiciales, intentó conseguir un préstamo de 22 millones para lanzarlo después de convencer a un poderoso promotor para que le proporcionara un lugar en la prestigiosa Park Avenue. En la fotografía, la jueza Diane Kiesel habla durante la sentencia a la falsa heredera.
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Fake Heiress
Pero todo se derrumbó para Sorokin cuando fue acusada a fines de octubre de 2017 por robar "aproximadamente 275,000 dólares a través de múltiples estafas".
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Fake Heiress
"La supuesta conducta criminal de esta acusada se extiende desde el fraude de cheques a préstamos robados de seis cifras e incluye estafas que resultaron en un viaje gratis a Marruecos y desplazamientos en aviones privados", dijo el fiscal de Manhattan, Cyrus Vance.
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Anna Sorokin, Todd Spodek
El abogado de Sorokin, Todd Spodek, dijo en sus alegatos finales que "en una ciudad que favorece el dinero y la apariencia del dinero" la joven debió, como el cantante Frank Sinatra en sus inicios, recurrir a trucos poco ortodoxos para acceder a las oportunidades.
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Anna Sorokin
"Estaba creando un negocio que creía que funcionaría y estaba ganando tiempo", argumentó su abogado. En la imagen, la joven en una audiencia el 22 de abril.
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Fake Heiress
Pero su apelación finalmente no logró influir en el jurado, que la declaró culpable el mes pasado.
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