El juicio contra Lindsay Clancy, acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts en enero de 2023, entró en una nueva etapa esta semana. Esta vez, fueron los dispositivos electrónicos de la acusada los que llevaron a los fiscales hasta algunos de los momentos previos a la tragedia.
Durante una audiencia, un experto en informática forense presentó ante el tribunal información recuperada del iPhone 13 y Apple Watch de Clancy, incluidos registros de actividad física y navegación en internet.
El testimonio estuvo a cargo de Ian Whiffin, especialista de la empresa Cellebrite, quien explicó que analizó una copia de los datos almacenados en el teléfono y pudo recuperar información correspondiente a las tres semanas anteriores al 24 de enero de 2023, fecha de la tragedia.
El reloj registró los movimientos de Clancy
Uno de los elementos que llamó la atención fueron los datos de salud registrados por el Apple Watch.
El dispositivo registró pasos y frecuencia cardiaca durante el día de los hechos. El reloj dejó de proporcionar estos datos cuando se quedó sin batería alrededor de las 5 de la tarde, pero el iPhone continuó recopilando información porque Clancy lo llevaba consigo.
Según el experto, aunque este tipo de dispositivos puede presentar errores, los registros analizados permitieron establecer los movimientos de Clancy dentro de su vivienda.
En particular, Whiffin señaló que los datos indicaban tres ascensos de piso en aproximadamente una hora. Durante ese periodo, la frecuencia cardiaca máxima registrada fue de 108.
“En tan sólo una hora hizo tres ascensos de piso”, declaró el especialista durante el juicio.
Las búsquedas que ahora están bajo la lupaPero los movimientos no fueron el único elemento presentado ante el tribunal.
Los investigadores recuperaron aproximadamente 1,300 registros de navegación de Safari, correspondientes a búsquedas realizadas desde principios de enero y hasta el día de los hechos.
Entre ellas aparecen consultas realizadas el 12 de enero de 2023, alrededor de las 7:48 y 7:49 de la noche, relacionadas con medicamentos utilizados para tratar la depresión, entre ellos Wellbutrin y Lamictal.
Estos registros forman parte de la evidencia que la fiscalía está presentando mientras intenta reconstruir qué ocurrió antes de la muerte de los tres menores.
El caso continúa generando interrogantes y, conforme avanzan las audiencias, cada dato recuperado de los dispositivos de Clancy adquiere un nuevo significado. Ahora, los fiscales buscan determinar qué pueden revelar esos registros sobre las horas y semanas que precedieron a la tragedia.