Cualquier persona que conviva con Paola por dos minutos coincidirá en que es un espíritu libre. Paola hace senderismo con vestido, publica sus autorretratos de desnudos en Instagram (la han censurado varias veces), y no cree en tabúes a la hora de hablar, de soltar lo que piensa.
Una entrevista y un paneo rápido de sus redes sociales son suficientes para preguntarse cómo Paola Martínez Fiterre, la fotógrafa y artista cubana, que llegó a Nueva York con una maleta y como no tenía nada más comenzó "a usar mi cuerpo como único objeto” para plasmar el sentimiento, sobrevivió al encierro por el coronavirus, al entumecimiento de la ciudad.
Marzo
Nueva York como epicentro de tanto --para muchos, de todo--, se convirtió también en el epicentro del virus. La ciudad que nunca duerme fue anestesiada, y los artistas que se alimentan del movimiento, reprimidos.
Fueron cancelados “proyectos de exposiciones, de curaduría, de residencias artísticas, programas de verano para artistas aquí en Nueva York y Barcelona. En ese sentido [la cuarentena] ha venido a afectar mucho mi trabajo, mi vida, mi rutina de artista”, explica Paola.
En marzo Paola recién se había mudado a su “cajita de zapatos”, un cuarto pequeño en Long Island City cuya única conexión con el mundo exterior es una ventana. Para ella, las mudanzas, son una característica en común de los inmigrantes: “ir cambiando de espacio hasta que encuentras el hogar”.
"Mi trabajo es así: autorretratos en espacios, en esquinas, en habitaciones, donde sé que voy a habitar por cortos períodos de tiempo, y ver cómo mi cuerpo responde a ese espacio y a esos objetos que hay ahí en ese espacio, y cómo el espacio responde a mí".
Paola Martínez Fiterre
En ese cuarto, que se sintió ajeno durante todo el principio, pasó su tiempo de toque de queda.
Ante la antipatía de la habitación, Paola tomó su cámara como talismán. Ella y la cámara contra el mundo, contra la soledad. “Sabía que en algún punto esa cámara iba a ser la conexión entre yo y ese espacio”, recuerda, hasta que comenzó a disparar, desde la ventana, hacia la ventana, detrás de las cortinas de la ventana. La ventana como “el único recordatorio de que el tiempo estaba pasando”.
Como un proceso de conciliación con el cuarto, Paola comenzó a documentar su vida en confinamiento: hablar por teléfono, comer, bailar sobre la cama, la felicidad, la ansiedad. Ahí, justo ahí, comenzó un nuevo proyecto de fotografía documental.
"Una se va construyendo una vida nueva que una no conoce (...) Es bien particular, cómo tú te construyes poquito a poco cada día para negociar con la cordura, para seguir todos los días, y nada, y sobrevivir…".
Paola Martínez Fiterre.
La máscara, el turno de hablar
Conocida también por sus habilidades con la máquina de coser y el bordado, Paola aprendió a confeccionar máscaras cuando una amiga la introdujo COPE NYC, que cuenta con un programa para repartir mascarillas gratis a la comunidad.
No sabía la artista que ese programa daría paso a un proyecto personal mucho mayor.
La tela que COPE NYC ofrece para hacer las máscaras es estampada, y “no me permitía hacer mis propios diseños”, dice Paola. Entonces tomó una camisa blanca, de algodón, lo cortó a la medida, e hizo un dibujo.
Paola quería hacer un diseño que significara tener las manos en la cara, “por el tema de que con el coronavirus nos han dicho que esto no se puede hacer, y quería sacarle el lado sarcástico.
“Empecé a jugar yo misma --continúa Paola--, de qué modo podría tener un diseño que tuviera las manos en la cara, pero tenía que tener mucho cuidado porque podría significar que me estoy autosilenciando.
"Y dije ‘No, voy a hacer un diseño que signifique estoy silenciándote para hablar yo, porque desde el punto del individuo pienso que ahora mismo es un momento muy importante en el que todos debemos hablar’".
Paola Martínez Fiterre.
Una foto en Instagram fue el detonador para que decenas de personas le pidieran a Paola una máscara.
“Me pareció algo grandioso que tanta gente quisiera usar las máscaras que yo estaba haciendo. Si tienes que cubrirte, por qué no hacerlo con una máscara con la que te sientas identificada”.
Las máscaras, hechas y pintadas a mano, son completamente gratis. Pídele una a Paola a través de su Instagram.
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En fotos: El coronavirus también protagoniza el arte callejero en las paredes del mundo
Coronavirus in Britain
Un beso con mascarillas, este grafiti que apareció en una calle de Londres, recrea uno de los íconos visuales de esta pandemia, que se ha repetido en diferentes formas, colores y diseños en numerosas paredes del mundo, apelando al amor y la cercanía en tiempos de aislamiento.
NEIL HALL/EFE
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La "Coronavirgen", un collage del artista mexicano Ernesto Muñiz apareció en en una zona céntrica de Madrid antes de que la ciudad fuera cerrada bajo una estricta cuarentena. "Es parte de mi serie "Altares de Guerrilla" que empecé a pegar en las calles desde el 2010, donde las vírgenes y los santos pierden su espiritualidad para reflejar nuestra realidad como humanos", dijo el artista a Univision Noticias.
Antonio Muñiz, cedida por el autor
Virus Outbreak Britain
El artista Rebel Bear plasmó su obra, que refleja a un hombre arrastrando un grillete en forma de coronavirus, simbolizando el peso que nos ha tocado cargar y cómo estamos sometidos por esta enfermedad, en una pared de la calle Bath Street en Glasgow, Escocia.
Andrew Milligan/AP
Virus Outbreak Britain
El propio Rebel Bear también dejó otro grafiti de una pareja besándose con mascarillas en la misma ciudad de Glasglow.
Andrew Milligan/AP
Californians Face New Normal Amid Coronavirus Lockdown
El artista Pony Wave también quiso sumarse a los besos con mascarillas, en este caso coloridas de flores, un grafiti plasmado en un muro de la localidad de Venecia, en California.
Mario Tama/Getty Images
Virus Outbreak Belgium Graffiti Art
CAZ, un conocido artista urbano belga, dibujó en una pared de Wetteren, Bélgica, una mujer a gran escala, con mascarilla sanitaria, que hace pensar que pueda ser una trabajadora de la salud. Debajo, un cartel en holandés refuerza esta idea, diciendo "Gracias".
Virginia Mayo/AP
Virus Outbreak Britain
Como ha quedado demostrado, los verdaderos superhéroes de estos tiempos no son los de Marvel o DC si no todo el personal sanitario que está arriesgando su vida y la de sus familiares para atender, superados, a todos los pacientes enfermos de covid-19. En este graffiti de una calle de Londres, el logo de Superman forma parte de las siglas N.H.S (National Health System), el célebre sistema de salud pública del Reino Unido.
Jonathan Brady/AP
BRITAIN-HEALTH-VIRUS-NHS
Otro grafiti que combina la iconografía de uno de los más famosos superhéroes (Superman) con elementos relacionados con el personal sanitario y la atención médica. En la imagen, una mujer que pasea a su perro se detiene a mirar este grafiti en una pared de Pontefract, al norte de Inglaterra. El logo de Superman aparece aquí sobre una mascarilla cuyos elásticos conforman la expresión "Quédense a salvo".
OLI SCARFF/AFP via Getty Images
Coronavirus Inspires World Street Art
Una vez más, el logo de Superman o Superwoman aparecen relacionados en imágenes que evocan al personal sanitario. En este caso, en una obra del artista Kai 'Uzey' Wohlgemuth, que muestra a una enfermera con su gorro y mascarilla y el ícono de superhéroe en el pecho, en una pared de Hamm, en Alemania.
Lars Baron/Getty Images
Virus Outbreak Colorado
En Denver, Colorado, tres personas admiran una pintura mural de una enfermera con mascarilla y guantes de boxeo y con unas alas de ángel, representando su fuerza de luchadora por la vida y su capacidad de cuidar y sanar en momentos tan difíciles.
David Zalubowski/AP
Virus Outbreak Washington State
Una mujer con mascarilla y guantes haciendo el símbolo de la paz con las manos y rodeada de pequeñas caritas sonrientes estilo emoticon, adorna la fachada de un comercio cerrado en el centro de Seattle. Se trata de una obra que busca dar aliento durante esta tragedia, hecha por los artistas @theydrift y @ksra_ksra.
Ted S. Warren/AP
CORRECTION Virus Outbreak Cuba
Yulier P. posa junto a su obra, pintada en una pared de La Habana y titulada "El miedo a la Salvacion", en la que, según el artista, quiso expresar la impotencia de la humanidad ante esta pandemia.
Ramon Espinosa/AP
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El artista urbano italiano Salvatore Benintende, llamado también "TVBOY", colgó en una pared de Barcelona a una Mona Lisa con mascarilla y un teléfono móvil, en el que se lee: "Mobile World Virus" (Virus del mundo móvil), una alegoría a la famosa cita mundial que iba a ocurrir en esa ciudad a finales de febrero y tuvo que ser cancelada por temores ante el brote del coronavirus.
PAU BARRENA/AFP via Getty Images
The Coronavirus In Germany: Week 3
Algunos de estos grafitis juegan también con el humor, como este que aparece en una pared de Berlín, en Alemania, y que refleja al personaje de Gollum, de la saga del Señor de los Anillos, sosteniendo un rollo de papel sanitario y diciendo "My precious" ("Mi tesoro") ironizando con el acaparamiento de este tipo de artículos desatado ante la imposición de las cuarentenas.
Maja Hitij/Getty Images
UK On Lockdown Due To Coronavirus Pandemic
También en una calle de Londres, este grafiti de dos gorriones de gran tamaño posados sobre una cerca con el cartel "Oh, qué tranquilo está todo", apelan a los beneficios que puede estar recibiendo la naturaleza de este parón total de la sociedad global.
Alex Davidson/Getty Images