Un inmigrante de Guatemala sufre desde el martes, cuando según contó a Univision 34 Los Ángeles, oficiales de inmigración se llevaron a su niño de 4 años quien acompañaba a su tía y a la hija de ella de 8 años, a una cita en el edificio de inmigración en Los Ángeles.
“Me siento angustiado, no sé si él se ha enfermado por mi ausencia, si pregunta por mí, o si está llorando”, asegura el padre del menor detenido.
La hermana estaba en el lugar tratando de resolver un caso de asilo político. “Ella me llamó que viniera por el niño, pero al llegar averigüé y no fui hasta el piso 7 porque me enteré que yo también tenía una orden de deportación”, cuenta angustiado el padre del menor.
Sin saberlo, su hermana también tenía una orden de deportación y ahora se encuentra en un centro de detención en Texas. Asegura que se cambiaron de dirección y que no se enteraron de su cita ante un juez.
“Se la enviaron a la dirección de el amigo y pues el amigo no nos envió el sobre", dijo el inmigrante guatemalteco.
El padre dijo a Univision 34 Los Ángeles que ya lo llamaron del lugar donde se encuentra el niño.
Rigoberto Reyes, director de la oficina de Asuntos para los Inmigrantes confirmó que el menor se encuentra en un centro para menores del Departamento Federal de Servicios de Salud en Los Ángeles.
“Ya le dijeron que puede pasar a visitarlo, tiene que seguir el proceso para que le regresen el niño”, dijo Reyes.
El padre comprobar su parentela niño y que será el responsable. Sin embargo, el joven, quien inmigró con su hermana hace 8 años, también tiene un caso de asilo político en proceso y no sabe qué podría pasar. Reyes reiteró que su oficina cuenta con el Fondo de Justicia Legal de Los Ángeles a través del cual tratarán de ayudarle a la familia.
El fondo “otorga dinero a agencias de ayuda legal para que representen personas en esta situación”, dijo Reyes.
“No dejo de pensar en él y en mi hermana también, por lo que están pasando”, dijo el inmigrante guatemalteco.
Para mayor información sobre cómo un inmigrante puede ser ayudado por la oficina de Asuntos de Inmigración puede llamar al 1-800-593-8222.
EN FOTOS: Una deportación de ICE, paso a paso
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Esta furgoneta Dodge Grand Caravan del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lleva a dos inmigrantes detenidos durante una deportación que realiza ICE en San Diego todas las tardes después de que acuden a una corte de inmigración. Almudena Toral/Univision Digital
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El carro tiene rejas por dentro y cristales polarizados. Si uno no se fija en la matrícula, que dice DHS, luce como un auto cualquiera. Toma el desvío de la última salida de Estados Unidos y se dirige a la frontera entre San Diego (EEUU) y Tijuana (México). Almudena Toral/Univision Digital
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Al llegar al Instituto Nacional de Migración mexicano, los dos agentes de ICE que acompañan a los dos detenidos abren y cierran tres rejas para acceder a la antesala de la puerta directa con México. La primera verja da acceso a una zona aislada por donde se alejan de una carretera comercial, la segunda da paso a un camino de tierra desde donde se ve una bandera mexicana gigante de fondo, y la tercera, la que se observa en esta fotografía, da acceso a un cuadrilátero vallado por los cuatro lados que tiene una puerta compartida con México. Almudena Toral/Univision Digital
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Dos policías de ICE vigilan a los dos detenidos mientras esperan que los oficiales mexicanos abran la puerta por donde se realizará la deportación. Ambos detenidos llevan cadenas que los amarran desde su cintura y terminan con unas esposas en sus manos. La espera dura unos quince minutos. Almudena Toral/Univision Digital
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La sombra de un policía de ICE se proyecta en el piso del lugar. La frontera de San Diego-Tijuana es una de las dos que realiza más deportaciones. Tamaulipas y Tijuana reciben a 70% de los deportados desde Estados Unidos. Almudena Toral/Univision Digital
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Uno de los agentes de ICE desencadena al primer inmigrante que será deportado. Posteriormente lo escolta hasta la puerta de entrada a México, donde un agente de migración mexicano le hará preguntas sobre su salud e identidad. Almudena Toral/Univision Digital
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Cuando el primer inmigrante ha cruzado la puerta hacia México, el agente de ICE desencadena al segundo inmigrante. Almudena Toral/Univision Digital
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El agente federal de migración de México, vestido de marrón, los recibe y les hace varias preguntas a los inmigrantes antes de dejarlos entrar al país: su nombre, edad, estado de salud, si son mexicanos y de qué parte del país. Anota las respuestas en una carpeta. Almudena Toral/Univision Digital
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El detenido cruza de Estados Unidos a México. En el Instituto Nacional de Migración mexicano les entregan un sobre con una “constancia de recepción de mexicanos repatriados” y una póliza de seguros, que les provee asistencia y medicinas por los tres años siguientes a su repatriación. Almudena Toral/Univision Digital
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Los agentes de ICE se retiran cerrando todas las verjas y puertas a su paso. Almudena Toral/Univision Digital
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Los deportados aparecen por el puerto fronterizo El Chaparral en Tijuana, México. Llevan puesta la ropa con la que les detuvieron y, en la mayoría de los casos, ninguna otra pertenencia ni dinero. Al llegar aquí deben averiguar dónde están y cómo encontrar medio de transporte para reunirse con sus familias. Almudena Toral/Univision Digital
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Uno de los deportados, Antonio Martínez-Arreguín, muestra su “constancia de recepción de mexicanos repatriados” cerca de El Chaparral, antes de emprender la caminata de horas para intentar llegar a casa de un primo. La constancia le sirve, hasta que pueda tramitar sus documentos, para identificarse como ciudadano de México. No tiene dinero, teléfono ni documentos. Almudena Toral/Univision Digital
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Antonio Martínez-Arreguín, recién deportado, camina en Tijuana. “Ha cambiado mucho…
Acá hay un puente, se me hace…”, dice. Deambula intentando orientarse: “¡Aquí antes había un McDonalds!”. Para llegar a casa de su primo cruzará una autopista y un río. Tras un mes recuperándose y ahorrando algo de dinero en México, piensa cruzar de nuevo a Estados Unidos. Allí está parte de su familia –y puede ganar $1,000 por semana en vez de $60. Almudena Toral/Univision Digital