FRESNO, California.- Para Brenda Sánchez, el hecho de no haber podido enterrar a su madre es algo que la marcará por siempre. Y es que el refrán que dice que 'solos nacemos, solos morimos' cobra más relevancia que nunca en tiempos de coronavirus, donde las restricciones para despedir a los seres queridos pueden significar no participar del servicio funerario.
Tuvo que decirle adiós a través de la pantalla, dice Brenda, quien junto a sus hermanos y padres enfermaron de coronavirus en junio pasado. Y eso significó que fuera apartada de la ceremonia
"No nos querían aceptar en la iglesia, en muchos lugares no te aceptan si sales positivo" cuenta la mujer, cuya experiencia se repite en todo el país, donde las familias deben enterrar a sus difuntos de manera virtual.
Las directrices que rigen para la realización de funerales y velorios en el condado de Fresno no han cambiado desde marzo. Estas limitan la cantidad de personas reunidas, y en el caso de familiares infectados con coronavius, se les prohíbe su presencia.
En el caso de los velorios no permiten más de 10 personas, y para las ceremonias en cementerios autorizan hasta 25 personas. Además, los pocos presentes deben usar mascarillas y asegurar el distanciamiento social.
La funeraria Chapel of the Light, de Fresno, afirma que han atendido a 38 familias que perdieron a alguien a causa del coronavirus. Las cremaciones tendieron a aumentar al principio de la pandemia, debido al desconocimiento si el nuevo virus podía transmitirse entre cadáveres, pero que actualmente no hay mayor diferencia.
Por razones de seguridad, algunos estados en México, no están aceptando cuerpos repatriados y sólo permiten el ingreso de las cenizas.