ORLANDO, Florida.- El estado de Florida comenzará en julio una nueva etapa de implementación relacionada con cambios en las licencias de conducir y tarjetas de identificación estatales, una medida que forma parte de la legislación HB 991, conocida también como Florida SAVE Act.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados de Florida (FLHSMV), el estado incorporará una clasificación administrativa basada en la verificación de documentos oficiales ya presentados al momento de la solicitud, que distinguirá únicamente entre personas ciudadanas de Estados Unidos y aquellas que cuentan con presencia legal autorizada para obtener una licencia o identificación en Florida.
Aunque el cambio completo entrará en vigor posteriormente, las autoridades ya empezarán a preparar la transición hacia el nuevo sistema de credenciales.
Entre las modificaciones más comentadas se encuentra la incorporación de información relacionada con el estatus de ciudadanía en nuevas licencias, renovaciones y documentos de reemplazo. Las autoridades estatales han señalado que la medida busca reforzar procesos de verificación de identidad y controles administrativos vinculados a registros oficiales.
Sin embargo, los conductores con una licencia vigente no tendrán que acudir inmediatamente a reemplazar su documento. El cambio aplicará conforme las personas soliciten una nueva licencia, realicen una renovación o necesiten una reposición.
¿Qué cambiará en las nuevas licencias de conducir en Florida?
De acuerdo con información del FLHSMV, las nuevas credenciales podrán incluir marcadores distintos según el estatus de ciudadanía o condición migratoria verificada en los registros estatales.
En estos lineamientos de implementación también se establece que las personas que obtengan la ciudadanía estadounidense después de haber recibido su licencia podrán actualizar su documento sin costo adicional en el momento de la renovación o reposición correspondiente.
La medida ha generado reacciones divididas en Florida. Funcionarios estatales y promotores de la legislación han defendido el cambio al argumentar que fortalecerá los procesos de verificación de identidad y apoyará controles administrativos vinculados a registros oficiales.
En contraste, organizaciones como la ACLU de Florida y otros grupos defensores de derechos civiles han expresado preocupación por posibles implicaciones en materia de privacidad y por el impacto que podría tener en comunidades inmigrantes, al considerar que la inclusión de marcadores en las credenciales podría aumentar la exposición del estatus migratorio en situaciones cotidianas.