La familia de una asistente de enfermería, que desde hace un tiempo se encontraba en el Hospital Estatal de San Antonio, confirmó al medio KSAT que murió tras perder la batalla con el covid-19.
La muerte de Yolanda Huron, de 62 años, se produce cuando varios empleados de este hospital psiquiátrico, al sureste del centro de la ciudad, han denunciado que muchos de los residentes no usan mascarillas para evitar la propagación del virus.
"Mi mayor preocupación es que no tienen un protocolo directo sobre lo que se supone debemos hacer si tenemos pacientes que dan positivo o tienen síntomas del virus y cuándo lo tienen", dijo un asistente de enfermería psiquiátrica, quien le pidió A KSAT ocultar su identidad y llamarlo "Toni".
Toni aclaró que en promedio solo 5 de 30 pacientes con los que tienen contacto usan mascarilla: "Algunos de ellos no entienden los límites. Algunos de ellos, no les importa usar una mascarilla, incluso si se les da la opción de hacerlo”.
Un correo electrónico enviado por la directora ejecutiva de enfermería del hospital anunciaba que tras el resurgimiento de covid-19, los empleados debían tomar nuevas medidas, por ejemplo los días de vacaciones se suspendieron y la licencia educativa para el personal se suspendió durante la actual "crisis de personal", indica el correo electrónico.
Los datos recopilados por Texas Health and Human Services muestran que al 29 de junio, había más de 240 casos de coronavirus entre sus pacientes y residentes en centros de vida y hospitales estatales. Christine Mann, portavoz de la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas, emitió la siguiente declaración sobre la respuesta del hospital estatal a la pandemia:
"Todos los pacientes que hayan tenido exposición están aislados para su seguimiento. El hospital también tiene un área dedicada para atender a cualquier paciente sintomático. El personal es notificado lo antes posible de un caso positivo dentro de una instalación. También trabajamos para notificar a los miembros de la familia, con permiso de los pacientes".
Uso obligatorio de mascarillas, limitaciones en restaurantes y más: las nuevas medidas en Texas que buscan reducir los contagios de coronavirus
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El gobernador de Texas, Greg Abbott, emitió una orden ejecutiva que exige que todas las personas usen una mascarilla en espacios públicos y hace obligatorio que, con ciertas excepciones, los texanos no puedan estar en grupos con más de 10 personas y deben mantener seis pies de social distanciamiento de los demás.
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Pero antes de que el gobernador ordenara el uso obligatorio de cubrebocas, lo que significó un revés en su política, había paralizado cualquier fase adicional de reapertura de negocios en Texas como parte de su esfuerzo para detener el contagio de personas por coronavirus.
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Asímismo, puso fin a las cirugías electivas para preservar el espacio en los hospitales para pacientes con coronavirus en ciertos condados.
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La orden del gobernador suspende las cirugías en los hospitales de los condados de Bexar, Dallas, Harris, Travis, Cameron, Hidalgo, Nueces y Webborde.
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Otro de las nuevas órdenes acatadas tras el gran incfremente de casos de coronavirus son las limitaciones gobernador, nuevamente, a la capacidad de clientes en restaurantes y los servicios en bares para evitar la propagación del coronavirus.
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Ahora, todos los bares y locales que sus ganancias se basen en 51% en la venta de bebidas alcohólicas deben cerrar sus puertas a partir de este viernes a las 12:00 pm. A su vez, los negocios que pueden operar deberán permanecer cerrados al público y solo podrán vender por medio de autoservicio o para llevar.
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Asimismo, los restaurantes seguirán abiertos, pero su capacidad deberá ser reducida al 50% a partir del lunes 29 de junio y los eventos con más de 100 personas deberán ser aprobados por los gobiernos locales y con ciertas restricciones.
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