DALLAS, Tx. - Las cifras son “terribles” dijo el Director de Salud Pública del condado Tarrant, Vinny Taneja.
Son similares a los del mejor de julio, el peor momento desde que inició la pandemia, y las aurorales están preocupadas. En el Condado hay más de 83 mil casos, más de 800 muertes.
Las Hospitalizaciones por arriba de 15% y la ocupación en Cuidados Intensivos se sitúa en 92%, sólo quedan allí 36 camas disponibles, para niños 3.
El gobernador Greg Abbott define sus acciones basado en el TSA, el área de servicios de trauma del condado, 15% es el límite para ordenar cierres y en Tarrant se sitúa en 14.39% y dice Taneja es cuestión de días para llegar ahí. Este martes ofrecieron una serie de recomendaciones y propuestas, que, aunque no son de carácter obligatorio, podrían ayudar a bajar los números.
Uno de cada cinco hospitalizados en el condado tiene Coronavirus, por eso piden a la comunidad:
Además, proponen lo siguiente:
Asegura el Director de Salud, de que el condado Tarrant no está en condiciones de recibir familiares por Acción de Gracias. Así que piden a la comunidad se reúna sólo con su familia directa y evite viajes.
El Juez Glen Whitley fue consultado sobre posibles acciones más contundentes a bares que siguen operando en el Condado con mayor capacidad y sin seguir las normas, el Juez fue enfático y dijo que si tuviera autoridad los habría cerrado. Explica que estos lugares funcionan como restaurantes, con permisos de la Comisión de Bebidas Alcohólicas de Texas, y no lo son.
Las escuelas también preocupan a las autoridades. Primero por las reuniones que se hacen fuera de clases, y que asegura están trayendo casos a las aulas. Taneja incluso propuso que se penalizaran a los estudiantes que acuden a fiestas, que podían fácilmente podían ser identificados por redes sociales. También por los eventos deportivos, el Director de Salud pide a las escuelas limitarlos y que las prácticas y partidos se hagan sin público.
El Juez Whitley aclaró, que lo que buscan hacer es mantener los hospitales y negocios abiertos, pero piden colaboración de la comida, para que se logren bajar las cifras, tal y como ocurrió en julio.