Los rigorosos cambios incluyen el cierre de los servicios religiosos, pero se permite que el personal de apoyo facilite los servicios por internet.
Las nuevas reglas también cerrarán los centros comerciales, peluquerías, salones de uñas, así como spas y salones de masajes.
Los servicios esenciales como supermercados, farmacias y otros establecimientos que venden artículos para el hogar permanecerán abiertos.
Los restaurantes permanecerán cerrados, pero se permiten los “drive thru” o comida para recoger y llevar.
Se puede comunicar con el Condado Tarrant llamando a la línea de apoyo contra el COVID-19 al (817) 248-6299