Jaime Osuna, de 31 años de edad, fue procesado este jueves por el asesinato de su compañero de celda, Luis Romero, de 44 años. El hecho ocurrió en la prisión estatal de Corcoran, condado de Kern en California, el pasado 9 de marzo, según el Departamento de Correccionales de California (CDCR).
Osuna, cortó varias partes del cuerpo de su compañero de celda, usando un objeto metálico afilado envuelto en una cuerda y atado a un mango, según dijo el viernes, 26 de abril, el fiscal adjunto del condado de Kings, Phil Esbenshade.
La víctima de Osuna cumplía sentencia de cadena perpetua desde diciembre de 1992 después de ser condenado en el condado de Los Ángeles por asesinato en segundo grado con el uso de un arma de fuego.
Las autoridades no detallaron las condiciones del asalto o si la víctima estaba viva al ser desmembrado. Tampoco dieron a conocer si alguien escuchó el asalto durante la noche, pero según Esbenshade, creen que la víctima estuvo consciente durante al menos una parte del tiempo en el que fue atacado. Y aseguró "Este es el caso más espantoso que he visto en términos de atrocidad en el asesinato".
El Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California está realizando una investigación interna, dijo la portavoz Terry Thornton. Los funcionarios no proporcionarían más detalles sobre cómo los prisioneros son supervisados durante la noche
Osuna se declaró inocente de asesinato y otros cargos imputados en su primera comparecencia este jueves. Sin ambargo, bajo circunstancias especiales, los fiscales en el condado de Kings podrían buscar la pena de muerte alegando que el asesinato de Peña "fue especialmente atroz, atroz o cruel, manifestando una depravación excepcional".
Romero se desangró hasta morir por "múltiples traumatismos de fuerza aguda", y su cuerpo fue mutilado, según un informe del forense publicado hoy viernes, 26 de abril. Osuna fue condenado a cadena perpetua sin libertad condicional después de declararse culpable, en 2017, por matar a Yvette Pena, de 37 años, en un motel de Bakersfield en 2011.
Osuna, quien tiene tatuado en el rostro una sonrisa del 'Joker' declaró al medio local 17 News, en 2017 que “matar es mejor que las drogas o el sexo". Además admitió que tenía intenciones crueles desde niño. "Esta no fue la primera vez en mi vida que cometo estos actos atroces", dijo.
En fotos: estos son los brutales homicidas que se salvaron (temporalmente) de ser ejecutados en California
Richard Allen Davis, DAVIS KLAAS KINNISON
Richard Allen Davis. Actualmente tiene 64 años y ha estado en el corredor de la muerte de San Quintín desde su condena en 1996 por el secuestro y asesinato de Polly Klaas, una niña de 12 años de Petaluma, California. Su caso ayudó a obtener el apoyo suficiente para la llamada "Ley de los tres strikes" para criminales reincidentes, en la que una tercer condena por un crimen violento se transforma automáticamente en una sentencia de cadena perpetua.
Paul Sakuma/AP
Scott Peterson
Scott Peterson. Después de reportar que su esposa embarazada había desaparecido en la víspera de Navidad del 2002, la Policía siguió más de 10,000 pistas e interrogó a decenas de delincuentes sexuales como posibles sospechosos. Al final de la investigación, Peterson fue arrestado por homicidio en primer grado y condenado por el asesinato de su esposa Laci Peterson, así como por el homicidio de su hijo nonato en la ciudad de Modesto, California. Actualmente tiene 46 años.
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Grim Sleeper
Lonnie Frankil. Este asesino serial apodado 'Grim Sleeper' fue condenado en el 2016 por los asesinatos de nueve mujeres y una adolescente en Los Ángeles, crímenes que fueron cometidos desde la década de los 80's. Durante su juicio se le vinculó a los homicidios de por lo menos 14 mujeres. Las autoridades creen que Franklin, quien actualmente tiene 66 años, podría ser reponsable de la muerte de hasta 25 personas.
Al Seib/AP
CHARLES NG
Charles Ng. Junto a uno de sus cómplices fue condenado por asesinar a 11 personas en una cabaña de la Sierra Nevada en la década de los 80's. El juicio de NG fue no de los más caros en la historia del estado, con un costo aproximado de $20 millones. Actualmente tiene 58 años y era uno de los reos en el corredor de la muerte de San Quintín.
AP
Seventies Slayings
Rodney James Alcalá. Entre 1977 y 1979, Alcalá aterrorizó a las mujeres de California. De acuerdo con los fiscales que llevaron su caso, este convicto acechaba a las mujeres y se quedaba con sus aretes como forma de trofeo cuando las asesinaba. En el 2010 fue condenado a la pena de muerte por cinco homicidios cometidos en California. En el 2013 recibió otra cadena perpetua adicional tras declararse culpable de otros dos homicidios en Nueva York. Los investigadores creen que el verdadero número de víctimas de Alcalá jamás será conocido.
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BROTHERS FLOYD
Vincent Brothers. Este exsubdirector de una preparatoria fue condenado por asesinar a toda su familia, que incluía su esposa, sus tres hijos menores de edad y su suegra. Los fiscales dijeron que tras el brutal crimen trató de crear una coartada volando a Columbus, Ohio, con el pretexto de visitar a su hermano. Luego condujo un automóvil rentado de vuelta a Bakersfield, California, para cometer el homicidio múltiple. Actualmente tiene 57 años y estuvo en el corredor de la muerte desde 2007.
RENE MACURA/ASSOCIATED PRESS
Death Sentence Overturned
Vicente Benavides. La historia de este inmigrante de 68 años le dio la vuelta al mundo. Tras pasar casi 25 años en el corredor de la muerte de la cárcel de San Quintín por la agresión sexual y el asesinato en 1991 de una bebé, la Corte Suprema de California decidió anular su condena el 12 de marzo de 2018.
AP